<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372</id><updated>2012-01-22T21:01:57.399-03:00</updated><title type='text'>NUEVA NARRATIVA</title><subtitle type='html'>LO QUE CABE EN CATORCE LETRAS</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3142159152251815677</id><published>2011-11-06T21:58:00.001-03:00</published><updated>2011-11-06T22:00:25.486-03:00</updated><title type='text'>DECISIONES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tema no es el pie con el que te levantas sino la cama en la que duermes. Eso me decía ella siempre, cada mañana, antes del beso, antes del café y las galletas de agua. Luego se iba a la ducha. Yo me quedaba escuchándola cantar hasta que apagaba el agua, entonces me levantaba –intentando siempre hacerlo con el pie derecho– y abandonaba su departamento. Caminaba las escasas cuadras que lo separaban del mío, me duchaba, cantaba la misma canción que había cantado ella minutos antes y me ponía mi traje. Me iba a trabajar. Hasta la noche. Hasta las estrellas. Hasta la luna. Hasta que terminaba el día y, agotadísimo, me echaba en mi cama, tomaba el teléfono y la llamaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Cómo estuvo el día? –me preguntaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Como si me hubiese levantado con el pie izquierdo, amor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Entonces vente rápido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y ahí partía y conversábamos largo rato tomando coñac y luego nos íbamos a su habitación y terminábamos haciendo el amor. Nos dormíamos. Y al amanecer, cuando nos despertábamos, antes del beso, antes del café y las galletas de agua, ella me decía:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– El tema no es el pie con el que te levantas sino la cama en la que duermes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El día que se suicidó pensé en eso y muchas cosas más. De hecho, ahora, en medio de su funeral, he decidido tomar esta libretilla negra que, no sé por qué razón, tenía en mi bolsillo. He decidido tomarla para dejar constancia de que fue ella, antes del beso, antes del café y las galletas de agua, la que me enseñó que el tema no es el azar que rige la vida, sino las decisiones que, al final del día, cada uno toma. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3142159152251815677?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3142159152251815677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3142159152251815677&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3142159152251815677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3142159152251815677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/11/decisiones_06.html' title='DECISIONES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-6618422191997277446</id><published>2011-11-02T22:13:00.004-03:00</published><updated>2011-11-02T22:24:12.284-03:00</updated><title type='text'>EL INMENSO CASTILLO DEL INMENSO LAGO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-kZGON8ehPWg/TrHrLyns0lI/AAAAAAAAAMc/aJY12lpv1Hk/s1600/311842_10150380444792608_592757607_8244860_2026608636_n.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 212px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-kZGON8ehPWg/TrHrLyns0lI/AAAAAAAAAMc/aJY12lpv1Hk/s320/311842_10150380444792608_592757607_8244860_2026608636_n.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5670571993635541586" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El muchacho nació en un castillo. Nació y creció en un castillo. Durante sus primeros años sólo se dedicó a jugar, su padre le regaló los juguetes más hermosos del mundo y le enseñó a usarlos, a extraer de cada cual sus únicas cualidades. A la edad de cuatro comenzó a ser educado. Para eso fueron convocados los más importantes maestros del planeta. Ninguno se rehusó. Más que por la paga (la cual era superlativa), lo hicieron por lo curioso del castillo. Éste se emplazaba en medio de un enorme lago. Parecía una isla pero no lo era. Si bien en la superficie contaba con varias alas y enormes almenas, bajo el agua, como si de un iceberg se tratara, era cientos de veces más grande. De hecho, estaban todas las habitaciones en las cuales el muchacho estudiaba, cada una para cada propósito, ora astronomía, ora matemáticas, ora lenguaje; todas inmensamente mágicas. De modo que cuando el muchacho cumplió los quince años, ya había aprendido todo lo que debía aprender. Por eso su padre decidió convertirlo en hombre. Seleccionó y trajo a las mujeres más hermosas de la región para que se acostaran con él, que habitaciones para aquello, hijo mío, le dijo sabiendo que había llegado la hora de convertirse en el padre compañero, sobran y sobrarán. El muchacho, a quien de ahora en adelante llamaremos hombre, hizo el amor hasta la saciedad, y sólo entonces se percató de que nunca en su entera vida había salido del castillo. Ni siquiera conocía la parte de éste que se encontraba en la superficie, la maravillosa imagen que todos los turistas utilizaban como objetivo fotográfico para luego regresar a sus casas, quizá en qué países, y decirles a sus familias, quizá en qué idiomas, miren la suerte que tienen los que ahí dentro viven. De modo que se lo exigió a su padre. Se lo exigió con vehemencia, más que mal ya era un hombre. Y éste con resignación, habiéndose convertido de pronto en el padre nostálgico que ve a su hijo volar del nido, asintió. No le dijo nada, sólo asintió. Así que el hombre salió por la única puerta que este increíble castillo poseía y que rara vez se abría, y se internó en lo que sólo conocía por libros: el mundo. Erró por él el tiempo necesario para arrepentirse y regresar al castillo. Cuando su padre lo recibió sorprendido en la sala de audiencias, le preguntó al hombre por qué había regresado. A lo que él contestó: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-De haber sabido que el mundo era así, jamás me hubiese movido de mi castillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y volvió a sumergirse en las profundidades de éste.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-6618422191997277446?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/6618422191997277446/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=6618422191997277446&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6618422191997277446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6618422191997277446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/11/el-inmenso-castillo-del-inmenso-lago.html' title='EL INMENSO CASTILLO DEL INMENSO LAGO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kZGON8ehPWg/TrHrLyns0lI/AAAAAAAAAMc/aJY12lpv1Hk/s72-c/311842_10150380444792608_592757607_8244860_2026608636_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2514513389661621878</id><published>2011-11-01T19:15:00.009-03:00</published><updated>2011-11-01T21:12:12.891-03:00</updated><title type='text'>EL DUENDE-DE-MIERDA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No piensen mal de mí. Eso les diría el personaje de este relato. Pero duerme. Aún no despierta. Su ropa está esparcida por toda la pieza. Los pantalones en el suelo; la camisa colgando de las cortinas; una zapatilla allá, otra más allá; la ropa interior aún puesta, por cierto. La mujer descansa sobre su pecho. Es la imagen clásica después del sexo. Como en las películas. Como en las películas que terminan bien. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El personaje ahora abre los ojos. Le cuesta. No recuerda bien la sucesión de hechos que lo llevaron a esa cama. Pero sólo ha abierto los ojos. La imagen sigue incólume. La mujer sobre su pecho. Como en las películas. Perdón lo repetitivo, pero de qué otra manera graficarlo. Intentado ser lo menos brusco posible –la mujer también ha despertado, pero hace como si siguiera durmiendo– el personaje corre la cortina, ve que el día fue boicoteado por las nubes, cierra la cortina y pestañea. Hay olor a trago. No mucho pero lo hay. Un olfato delicado lo sentiría. De hecho, el olfato del duende-de-mierda lo hace. Porque tiene un olfato delicado. Duende-de-mierda. Eso piensa el personaje de este relato al verlo colgado de su camisa en las cortinas. Se miran. Es que ya se conocen. La mirada dura lo que tiene que durar. La mujer sigue fingiendo, aunque no se percata de que el duende-de-mierda ha aparecido en su propio dormitorio. Eso habíamos olvidado mencionar: la mujer fue quien llevó al personaje de este relato a su casa, no al revés, las mujeres de este país, hoy por hoy, son tan osadas y tan mentirosas como sus congéneres escandinavas. Eso lo dice el duende-de-mierda. El personaje de este relato no le contesta, sólo se limita a mirar nuevamente por la ventana, comprobar el boicot de las nubes y cerrar los ojos. Cierra los ojos. Tal vez si duerme un rato más. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya ha pasado una hora. La mujer también volvió a dormirse. La escena ha cambiado levemente. Ella se removió hace quince minutos. Esa ha sido la única alteración. Yo como narrador en realidad sólo lo deduzco, pues justo en ese momento no estaba mirando, qué vamos a hacer, incluso yo debo ir de vez en cuando, según la necesidad, al baño. El duendo-de-mierda sigue colgando de la cortina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Qué querís, conchatumadre? –le espeta de pronto el personaje de esta historia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Menos mal que la mujer no ha vuelto a despertar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No me trate así, compañero –le contesta el duende. Y se descuelga de la camisa. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afuera parece que comienza a garuar. Le preguntaría al personaje de este relato que es el que tiene la ventana más cerca, pero está ocupado con el duende, así que el clima lo dejaremos para más adelante que página en blanco sobra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y cómo querís que te trate si cada vez que te veo queda la cagada?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Eso es culpa suya, amigo mío.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No soy ni tu compañero ni tu amigo, huevón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Está bien, camarada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Silencio. Si tuviera más facultades como narrador, en este momento haría sonar de fondo a los Doors, Love Me Two Times. Es que esa guitarra absurda para este momento absurdo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–La voy a despertar –suelta entonces el duende-de-mierda. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El personaje de este relato intenta impedírselo, pero una mirada no es suficiente con este duende. No, señor, nunca es suficiente. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este punto la historia la primera parte termina (al fin y al cabo, todo está repartido en partes iguales), sin embargo, antes, me daré un último lujo: el personaje que yace sobre la cama se llama Camilo, y tiene 37 años. La mujer que está en sus brazos tiene 13, de modo que ni siquiera valdrá la pena decir su nombre, la llamaremos, de ahora en adelante, la niña. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2514513389661621878?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2514513389661621878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2514513389661621878&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2514513389661621878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2514513389661621878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/11/el-duende-de-mierda-primera-parte.html' title='EL DUENDE-DE-MIERDA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3973052926726554847</id><published>2011-10-23T19:04:00.003-03:00</published><updated>2011-10-23T19:06:52.936-03:00</updated><title type='text'>LA HISTORIA PERFECTA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había escrito la historia perfecta. Imagínense: dos pajaritos acariciándose las plumas sobre el tendido eléctrico, la tarde que muere, no, la noche que comienza, el viento intrépido, la plaza, la mina que espera sentada en la banca de la plaza mirando a los pajaritos, mirando de paso también la noche que comienza, moviendo el pie evidentemente nerviosa. Figúrense: el hombre que llega a la banca, que citó a la mina a las siete de la tarde pero que de todos modos llega con dos horas de retraso (así y de otras maneras funciona este hombre), el viento que no ha dejado de pasearse, los pajaritos que han decidido que la hora de dormir llegó y que la hora de acariciarse las plumas se ha esfumado. Supongan: el hombre que se sienta al lado de la mina, que permanece en silencio, ella que no pretende ser quien comience el fuego, él que no sabe cómo hacerlo, un chiquillo que pasa en bicicleta frente a ellos y los pensamientos de ambos que se van con él. La empatía se hace pedazos: todos ustedes, los que están leyendo esto, creerán que la conversación que inminentemente iniciarán ambos personajes tendrá relación con algún conflicto previo desconocido incluso para mí que inventé el relato, pero no, serán otros los motivos que llevarán a estos dos desconocidos a intercambiar sus segundas palabras (las primeras fueron cuando acordaron la hora de la reunión) y a precipitar aquello a lo que tanto tiempo dediqué, el final de la historia, de la historia perfecta, pero que ya borré y no tiene caso seguir hablando del tema.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3973052926726554847?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3973052926726554847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3973052926726554847&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3973052926726554847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3973052926726554847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/10/la-historia-perfecta.html' title='LA HISTORIA PERFECTA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5003538004113908945</id><published>2011-10-17T16:22:00.005-03:00</published><updated>2011-10-18T21:36:00.253-03:00</updated><title type='text'>LO ABSURDO DE LAS RAZONES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El auto va a una velocidad discreta. Es nuevo. Es gris. Tiene una patente de cuatro letras y luces de neón. Es de día, así que las lleva apagadas. Arriba, el sol se esconde tras las nubes como si no quisiera ver el modo en que aquella ciudad sigue a pasos agigantados su camino hacia la ruina. Pero ella, la muchacha que va manejando el auto, a una velocidad discreta, con las luces apagadas, parece no darse cuenta de ello. Se mira en el espejo retrovisor, se quita un mechón de pelo negro que le cae sobre la frente, parpadea una, dos veces, y sí, termina por convencerse de que, por más que pasen los minutos y el sol intente esconderse tras las nubes, no ha dejado de ser hermosa. Vuelve a acomodar el espejo y se pone sus lentes oscuros. Ahora mira hacia adelante, como debe ser, y, como si hubiese aparecido de la nada, lo ve. Lo ve a él, el muchacho que no va manejando, que camina a una velocidad acelerada, como si quisiera llegar rápido a su lugar de destino. A ella se le acelera el pulso. Es el muchacho que le gusta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él no se da cuenta cuando el auto para a su costado. Va pensando en cosas que, para efectos de este relato, no vienen al caso. La muchacha baja el vidrio y lo llama por su nombre. Él levanta la vista, la ve y sonríe. Sabe quién es, es la muchacha que hace tiempo desea conocer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Te llevo? –le pregunta ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Bueno –dice él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo más triste de todo es que, como narrador de esta historia, sé muy bien que por razones de vanidad (en el caso de ella) y razones de orgullo (el caso de él), nunca declararán, ni el uno al otro ni el otro al uno, lo que yo declaré sin preámbulos algunas líneas más arriba. Es decir, ninguno tendrá la serenidad, ni las malditas putas agallas de confesarse lo que sienten. De eso se esconde el sol también. Y de las aplicaciones de iPhone.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella le pregunta:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Adónde vas? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–A mi casa –contesta él.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y dónde sería eso? –dice ella mientras suelta una risita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Dobla aquí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al muchacho, en realidad, no le faltan más de cien metros para llegar a su hogar, sin embargo resuelve no decírselo y así aprovechar en paz aquel breve instante que el azar le regaló y que, seguramente, no pensará siquiera en volver a regalarle. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Acá –dice finalmente el muchacho.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La muchacha suelta otra risita más, y luego pregunta:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿En serio?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Sí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y aún así aceptaste que te trajera?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya po’ huevón, insiste el azar, ¿no veí que si te doy este pase es pa’ que vos tengái los cojones y terminí la jugada? Pero el muchacho, sin embargo, prefiere no escucharlo (al azar, claro), le agradece a la muchacha la gentileza (Muchas gracias) y se baja del auto. En cosa de segundos ya está en su dormitorio, mientras ella, ya lejos de esa infame calle, piensa en lo absurdas que, a veces, puedan resultar las razones. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelve a mirarse al espejo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt; &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5003538004113908945?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5003538004113908945/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5003538004113908945&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5003538004113908945'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5003538004113908945'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/10/lo-absurdo-de-las-razones.html' title='LO ABSURDO DE LAS RAZONES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2972726523178324785</id><published>2011-09-01T19:01:00.005-03:00</published><updated>2011-09-01T19:13:29.508-03:00</updated><title type='text'>LETRA CONTRA LETRA (V)</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-a8l8D3ShWbo/TmAC0ICJ0mI/AAAAAAAAAMU/VDtw3xaFHKY/s1600/El%2Bauto%2B%2528002%2529.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 205px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-a8l8D3ShWbo/TmAC0ICJ0mI/AAAAAAAAAMU/VDtw3xaFHKY/s320/El%2Bauto%2B%2528002%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5647517027255571042" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Silvia y Carlos no alcanzaron a bajarse del auto cuando una ráfaga de balas casi les vuela la cabeza. Había mucho humo. El choque había sido fuerte y, evidentemente, buscaba descolocar a las víctimas para evitar, de ese modo, su huída. Sin embargo, madre e hijo alcanzaron a agacharse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Toma los libros –gritó Silvia en medio de la vorágine- y ándate.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Nicagando te dejo sola, vieja.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¡Ándate o nos matan a los dos!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La confusión aún le daba un margen de escapatoria a Carlos, pero éste no podía resignarse ante la idea de abandonar a su madre. Dejarla sería entregársela en bandeja a la muerte. De todas formas tenía el saco de libros aferrado a su mano. Jamás había apretado tanto el puño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Silvia miró a su hijo. Él nunca olvidaría aquella mirada, su rostro impasible, su expresión serena, sus ganas de darle a Carlos la oportunidad de resguardar aquello que salvaría Chile. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Por favor –le dijo, le susurró ella-, por favor hijo, ándate.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carlos sintió un vacío inmenso instalársele en el estómago. Se le llenaron los ojos de lágrimas. Sintió los gritos de los agentes fiscalizadores. Más balas. Era ahora o nunca. Acercó su boca a la mejilla de su madre pero no alcanzó a besarla; ella se bajó del auto y salió corriendo en dirección a los agentes. Aquella había sido la señal: así los distraería. Carlos saltó también del auto y por algunos segundos corrió sin mirar atrás. Corrió. Corrió como si el mismísimo Bowglith lo persiguiera con una UZI y todos sus perros. El saco le pesaba, pero logró mantenerlo siempre pegado a sus costillas. Corre, se decía, corre, le decía su madre, corre, hijo, por lo que más quieras, corre. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente Carlos se metió en un callejón. Al fondo había un muro. Como en las películas. En él había un rayado. Libro cuando te cierro, abro la vida, decía. Carlos intentó recordar dónde había leído aquella frase. La presión de pronto había desaparecido. Nadie lo perseguía. Había entrado en un limbo del cual nada lo podía sacar. Estacó su mirada a las letras rojas. El espray húmedo caía en forma de gotas hasta el suelo. Lo habían hecho recién. ¿De quién era esa frase? ¿Por qué le sonaba? Entonces miró el saco, y justo cuando recordaba dónde mierda la había leído, un brazo lo tomó del hombro y lo metió a un lugar tan oscuro como el amor de los amantes. Era Neruda; de él era la frase. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2972726523178324785?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2972726523178324785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2972726523178324785&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2972726523178324785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2972726523178324785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/09/letra-contra-letra-v.html' title='LETRA CONTRA LETRA (V)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-a8l8D3ShWbo/TmAC0ICJ0mI/AAAAAAAAAMU/VDtw3xaFHKY/s72-c/El%2Bauto%2B%2528002%2529.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-463643208818842861</id><published>2011-08-31T19:31:00.003-03:00</published><updated>2011-08-31T19:41:08.570-03:00</updated><title type='text'>LETRA CONTRA LETRA (IV)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Santiago de Chile. Marzo de 2017. Altas cúpulas militares comenzaban a gestar en las oficinas de la Escuela Militar un plan de refaccionamiento de la idiosincrasia chilena, denominado “Plan total de control del Estado”. El quid de este procedimiento –basado en la idea bradburyana de Farenheit 451- sería el manejo absoluto del conocimiento del país y de su sociedad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Valparaíso. Diciembre de 2017. La noche de Año Nuevo, mientras el puerto fantaseaba y los cielos de Chile se iluminaban con centellantes colores, el primer contingente militar allanó las dependencias de la Biblioteca del Congreso Nacional. Simultáneamente, en diferentes puntos del país, se realizaron similares procedimientos. La misión era “confiscar todo artefacto y objeto generador de conocimiento”. La gente vio aterrorizada, sin poder hacer nada, cómo los militares entraban a sus hogares y se llevaban todo tipo de televisores, computadores, teléfonos celulares, libros, revistas, etc. Sólo dejaban las radios; el futuro Gobierno debía de alguna manera transmitirle su mensaje al pueblo. Al amanecer de aquel mismo día, La Moneda era asediada y el Presidente obligado a entregar el poder. Lo hizo sin ofrecer mayor resistencia, pensando que, probablemente, todo esto no duraría más de lo que había durado décadas atrás. Sin embargo, junto con su gabinete, fue exiliado inmediatamente. Nada pudo hacer Chile para evitar aquel vejamen a la patria. La maniobra en total duró una semana, y al cabo de ésta, el General del Ejército, José Domingo Bowglith, se invistió como el trigésimo sexto Presidente de la República. En su primer discurso, transmitido a través del único medio de comunicación oficial, Radio Agricultura, puso énfasis en dos puntos. El primero: “La principal razón por la cual se realiza este pronunciamiento militar ilustrado, es para reivindicar la imagen de nuestras injustamente vilipendiadas Fuerzas Armadas. Para esto, estableceremos un mejoramiento social, sin literatura, prensa o cualquier clase de información o conocimiento que socave la moral humana y marcial. De modo que se confiscarán todos los libros, computadores, etc., del país”. Lo segundo: “Los que aún posean cualquiera de los artefactos enunciados anteriormente, tendrán veinticuatro horas para entregarlos so pena aflictiva en caso de lo contrario. Luego de aquel plazo, se allanarán, una a una, todas las casas de Chile”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Chile. Enero de 2018. Casi tres millones de personas acudieron al llamado –a la amenaza - del Gobierno. Durante los días sucesivos, el Ejército allanó miles de hogares y detuvo a todos aquellos que escondían “material peligroso”. Todo fue quemado en incineradores improvisados en medio del desierto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Septiembre de 2018. Mucha gente huyó y se autoexilió. Muchos otros desaparecieron. Sólo algunos pudieron escapar de la purga estatal y continuaron luchando en la clandestinidad. Entre ellos el profesor de lenguaje Javier Arellano, su mujer y también profesora, Silvia Pérez, y su hijo Carlos. Ellos confeccionaron imprentas caseras y lograron imprimir una considerable cantidad de libros que no tardaron en fluir como un río de conocimiento. La idea era que los libros se regalaran y que a cambio nadie dijera nada. Sin embargo el Gobierno seguía encima. Siempre. Como alguna vez. Letra contra letra. Como alguna vez en Chile.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-463643208818842861?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/463643208818842861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=463643208818842861&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/463643208818842861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/463643208818842861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/letra-contra-letra-iv.html' title='LETRA CONTRA LETRA (IV)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7005948689089717375</id><published>2011-08-30T19:12:00.002-03:00</published><updated>2011-08-30T19:14:41.286-03:00</updated><title type='text'>LETRA CONTRA LETRA (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-RB7g09lRoyk/Tl1gxrxIziI/AAAAAAAAAME/XmrMCEhxB34/s1600/20060803071645-oscuridad2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 291px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-RB7g09lRoyk/Tl1gxrxIziI/AAAAAAAAAME/XmrMCEhxB34/s320/20060803071645-oscuridad2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5646775914471149090" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego de introducirme en la casa, yo esperaba que me dejaran aislado unas horas, en la más absoluta oscuridad, a la espera de que mi propio subconsciente se convenciera de hablar. Sin embargo estaban apurados. Me quitaron la bolsa, me ataron las manos y me vendaron los ojos. Casi inmediatamente me desnudaron y me amarraron a una silla y le pusieron play a la música. Afuera, seguramente, la vida seguía transcurriendo. En coma, pero lo seguía haciendo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Dónde chucha tení los libros, joyita?, me preguntó el torturador. Yo temblaba. No sabía si de frío o de miedo. Sólo temblaba. De fondo sonaban Los Bunkers.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡¿Dónde, maricón culeado?!, insistió. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El primer golpe me dolió. Fue en la quijada. Sentí el sabor de la sangre. El segundo golpe, en las costillas, me dolió menos. No, no iba a hablar. O al menos le daría tiempo a mi familia para que huyera, para que salvara algo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El torturador me rondaba. No paraba de gritarme. A ratos se detenía, se echaba sobre mí y me ponía la pistola entre las piernas. ¡Si no hablái, conchatumadre, te vuelo las huevas!, clamaba. Entonces yo me estremecía y rogaba para que de mi boca no saliera una sola palabra al momento del disparo. Sin embargo él terminaba por reconsiderarlo, bajaba el arma y me daba un tiro en el pie. Ya me había dado tres. No veía, pero suponía que dedos no me quedaban.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sabía cuánto tiempo llevaba en aquel lugar. Podían ser horas o simplemente minutos. Lo cierto es que ante su desesperación, el torturador subió el volumen de la música y me arrancó de la silla y me estiró sobre un catre de fierro frío sobre el cual quedé paralizado. No pude hacer nada cuando me conectó los cables a las tetillas, al pene y a mis pies destruidos. Tampoco pude seguir callándome cuando el torturador encendió el dínamo y descargó tres golpes de electricidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7005948689089717375?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7005948689089717375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7005948689089717375&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7005948689089717375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7005948689089717375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/letra-contra-letra-iii.html' title='LETRA CONTRA LETRA (III)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-RB7g09lRoyk/Tl1gxrxIziI/AAAAAAAAAME/XmrMCEhxB34/s72-c/20060803071645-oscuridad2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7830217447185379791</id><published>2011-08-28T19:15:00.003-03:00</published><updated>2011-08-28T19:22:53.901-03:00</updated><title type='text'>LETRA CONTRA LETRA (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mujer se aferró a una de las máquinas de impresión. Le costaba respirar. El miedo y el olor a tinta la asfixiaban. Su hijo esperaba a su lado. Sumido en la penumbra, tomó la mano de su madre e intentó tranquilizarla. Cientos de libros estaban dispersos por la habitación. ¿Qué hacer? El muchacho fue incapaz de contener las lágrimas de la mujer cuando ésta se largó a llorar. Apretó más su mano. Tenía que tomar una decisión cuanto antes. ¿Qué hacer?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Debemos llevarnos todo esto, viejita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mujer asintió sin mirarlo. No le preguntó cómo ni adónde, pero asintió. El muchacho sabía que su padre no resistiría mucho sin abrir la boca. La tortura es un método eficaz pero costoso, y por lo general, aunque poco certeras, entrega respuestas. Tenían que ser rápidos. Soltó la mano de su madre y buscó algo donde meter los libros. Encontró un saco apolillado y en él los fue metiendo por montones. Su madre se secó las lágrimas y lo ayudó. Sencillos ejemplares de Dostoievski, Hemingway, Houellebecq, Cortázar, Neruda, se iban acumulando en desorden. Todos habían sido impresos en aquella oscura habitación. Todos eran la razón por la cual el hombre había sido tomado detenido minutos antes. Todos eran la razón por la cual estuviese siendo torturado en esos momentos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez cumplida la tarea, el muchacho y la mujer salieron de la sala de impresión. Ella ni siquiera miró atrás, no podía aceptar abandonar aquello por lo cual habían dado prácticamente todo. Él, en cambio, juró recuperarlas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salieron de la casa, cerraron con llave y tomaron el auto. Aquellos libros no podían caer en manos de la dictadura. Eran la última esperanza de aquella sociedad destinada a la ignorancia y al desconocimiento. Como en la novela de Bradbury, todos los otros libros habían sido quemados. Por eso perderlos sería imperdonable.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En eso pensaba la mujer mientras manejaba. Sabía que eran los únicos que tenían impresoras y que aún producían libros. Sabía que eran lo únicos capaces de evitar que todo terminara en catástrofe. Pero sabía, por lo mismo, que sus vidas corrían peligro. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La ignorancia era la nueva arma de aquellos que ostentaban el poder en ese mundo perdido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Doblaban por una calle estrecha hacia el sur cuando un auto los impactó de lleno por el costado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7830217447185379791?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7830217447185379791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7830217447185379791&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7830217447185379791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7830217447185379791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/letra-contra-letra-ii.html' title='LETRA CONTRA LETRA (II)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-4706354854549198379</id><published>2011-08-27T20:33:00.004-03:00</published><updated>2011-08-27T20:39:59.139-03:00</updated><title type='text'>LETRA CONTRA LETRA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me agarraron por sorpresa. Estaba comprando el pan, dos marraquetas pa’  nosotros y una hallulla para el Carlitos. Me taparon la cabeza con una bolsa y me arrastraron y me subieron al auto. Sentí un vacío en el estómago cuando éste arrancó. Como en una montaña rusa. Intenté gritar mi nombre, pero ellos fueron más rápidos. El sol se estaba poniendo. Tan sólo un par de horas antes había parado de llover.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me gritaban con violencia. Joyita, me gritaban. Joyita y la reconcha de tu madre, puta que nos costaste, me gritaban. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El miedo me tenía amordazado. Alguien me apretaba el cuello y hacía presión para inmovilizarme. No sé si era el mismo maricón que me gritaba. Intenté reconocer el recorrido que hacía el auto. Desde la calle donde mi bolsa de pan quedó botada doblamos dos veces a la izquierda. Sin embargo fui incapaz de identificar el camino que hicimos a continuación. Anduvimos por cerca de media hora. Tuve miedo. Tuve pena. Tuve terror. Tuve rabia. Tuve frío. Pensé en mi hijo. Pensé en que quizás ya se habrían percatado de mi demora y que habrían salido a buscarme y que los vecinos que habían visto todo –pero que con toda razón no hicieron nada- estarían contándoles las cosas tal cual fueron. Esto es por lo de los libros, señora, especularía alguno. Mi mujer se largaría a llorar. No seas débil mujer. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ningún momento pensé en arrepentirme por lo que hacía. Sabía muy bien que mi lucha era por Chile, para que no volviera a pasar lo que pasó con Pinochet; para que nunca más. Para mí era un martirio pensar en cómo habíamos sido capaces de caer de nuevo en lo mismo, de convertirnos nuevamente en el ejemplo de lo que juramos no volver a ser. No podía arrepentirme. Hacerlo sería perder el pulso. Hacerlo sería subyugarme ante la mano contra la cual juré reivindicar nuestra libertad.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El auto frenó. Me bajaron con la misma violencia. Nunca dejaron de gritarme. Me metieron en una casa. Lo supe porque mi intuición logró abrir bien sus ojos. Yo no sé lo que es el destino. Pero en aquel momento fue el suelo frío de un dormitorio oscuro en algún lugar de Santiago de Chile.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Había comenzado, nuevamente, la pelea.&lt;/div&gt;      &lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-4706354854549198379?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/4706354854549198379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=4706354854549198379&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4706354854549198379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4706354854549198379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/letra-contra-letra.html' title='LETRA CONTRA LETRA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2588478875214252491</id><published>2011-08-25T20:56:00.007-03:00</published><updated>2011-08-25T21:09:57.764-03:00</updated><title type='text'>DISCULPAS PARA QUÉ</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Tengo algo que decirte –soltó tras un largo silencio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella se estremeció; sintió un frío recorrerle la espalda; quiso apartar la mirada, escondió las manos (pronto comenzarían a sudarle) y deseó que el planeta se detuviera un segundo, que la historia no siguiera transcurriendo. La noche pesaba y la brisa era casi imperceptible. Las noches en Dichato suelen ser cálidas en verano y ésa era la última noche de aquel último verano. De todos modos un frío le recorrió la espalda. De todos modos se estremeció. De todos modos la historia siguió transcurriendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella hizo un gesto sin mirarlo. Se conocían desde siempre. Él la interpretó correctamente. Continuó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Fue una año bonito, ¿sabí?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Silencio. El ruido de las olas. Las olas de noche son un misterio. No se ven pero están. No se ven pero se oyen. No se ven pero enfrían. No se ven pero seguimos llamándolas olas. Ella dirigió la mirada hacia el mar. Estaban solos en la playa, era tarde y se preguntó cuántas veces habían estado en esa situación. Recordó muchas. En todas, sin embargo, estaban juntos; abrazados; rozándose; amándose; juntos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él no pudo tolerar más el silencio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Fue un año bonito –repitió-, pero no sé, cambiamos, o sea… Ya no somos los mismos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella sabía que él se complicaría. Sabía muy bien que, pese a tener siempre tan claras las cosas, esta vez titubearía, se enredaría, la situación lo sobrepasaría. Lo que no sabía era cómo reaccionaría ella. La vida tiene esas cosas: siempre terminas por conocer más al otro en desmedro del conocimiento propio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las olas seguían reventando contra la orilla. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Él continuó:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-No es que haya dejado de quererte… Sólo necesito un tiempo. No sé si me entiendes…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella se levantó. Sintió que se hundía. Sintió que quería flotar, pero que un peso invisible la retenía como ancla al lecho marino. Él no hizo ademán de seguirla. Decidió esperar sentado. Quería dejar que pensara en paz, que asimilara todo, a ver si a él también se le hacía más fácil; después de todo, no estaba seguro de lo que hacía. En eso pensaban ambos cuando la tierra comenzó a moverse. Primero fue un ronroneo tranquilo, como un árbol sacudiéndose, como un río que corre por las entrañas del planeta. Luego, sin embargo, vino el sacudón de verdad, el desquite, como desde hacía tiempo no se veía por esos lugares. Las olas dejaron de escucharse y el crujido de las rocas se adueñó de todo. Los chispazos de los cables, las alarmas de los autos, los gritos de la gente. Él intentó levantarse. Ella no pudo sostenerse y cayó sobre él. Ambos se miraron en la oscuridad. Ambos se escrutaron. Él la vio a ella. Ella lo vio a él. Y ambos se dieron cuenta de que eran el uno para el otro, de que, pese a todo, no podrían separarse nunca. Él quiso pedirle disculpas. Ella lo disculpó en silencio. Se besaron; la tierra seguía agitándose; él le quitó la polera; ella le desabrochó el cinturón. Al cabo de un rato ambos estaban desnudos sobre la arena. Él la tomaba de la cintura con fuerza y ella se movía con sutileza sobre él. Él le dijo al oído, mientras hacían el amor, que eran uno, que la perdonara, perdóname, por favor. Ella lo iba a hacer, sin embargo, vino la primera ola. Fue la única que alcanzaron a ver. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2588478875214252491?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2588478875214252491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2588478875214252491&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2588478875214252491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2588478875214252491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/disculpas.html' title='DISCULPAS PARA QUÉ'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5425788922203286612</id><published>2011-08-10T22:41:00.005-04:00</published><updated>2011-08-11T09:32:54.790-04:00</updated><title type='text'>QUE TODO SEA UNA PINTURA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De los árboles pintados no caen hojas, pero los de esta plaza son reales y botan muchas, como si el otoño no hubiese sido suficiente, como si la gravedad hubiese aumentado de un segundo a otro y hasta los hombros me pesaran. Es que ahí se acumulan las cosas, incluida la gravedad: en los hombros. También se acumula el cansancio y la tensión y la tristeza. De vez en cuando las hojas. Hojas que daría cualquier cosa por que fueran pintadas y pintado fuera yo también y las barricadas y los capuchas y el caos (¿habrá intentado alguien alguna vez pintar el caos?). Un periodista pasa corriendo a mi lado, casi me derriba, no me pide disculpas, nada, sólo sigue corriendo, entonces pienso que son ellos los que se alimentan del alboroto, el orden no les sirve, periodistas y la reputa que los reparió (¿habrá intentado alguien alguna vez pintar la reputa que reparió a los periodistas?). Los ojos pintados no sufren de estrabismo ni de hipermetropía ni de cualquier mal oftalmológico, pero los míos son reales y están siendo desalmadamente atacados por un gas que no veo. Que lanzaron y no veo. Un par de ojos pintados tampoco lo hubiese visto. Por fin me muevo, no porque quiera sino porque algo me arrastra. En tal caso valdría más decir me mueven. Siento manos y carraspeos e insultos. Yo callo, ni siquiera intento gritar, nadie me escucharía. Hay mucho ruido, ruido pintado, ruido de guerra, ruido hollywoodense, ruido de ruido convertido en ruido. Ruido. Algunos tropiezan, otros aplastan a los tropezados y la batahola pronto se convertirá en lo consignado por informes oficiales del futuro: una hecatombe. La policía no discierne. Está obnubilada. La policía es experta en redadas. La policía está excitada porque no todos los días tiene redadas como éstas. Son cien mil personas. Los lanzachorros pintados no braman agua, pero los de esta plaza son reales y de pronto me tienen de objetivo (¿notaron en todo este rato que no he hecho un carajo y que aún así el cañón me apunta? ¿Habrá intentado alguien alguna vez pintar un cañón?). Y me da. Me da el chorro. Me da sin benevolencia, sin el cariño de un abuelo a un nieto, sin el respiro de un misericordioso cristiano. Me da en el estómago. Y me desarmo. En realidad me derrumbo. Quizás son ambas, y es en este momento cuando me pongo a rezar. Nunca lo había hecho, pero supongo que alguna vez pensé en que lo haría; habré pensado en aquella ocasión que sería durante un instante de suma urgencia. Éste es un instante de suma urgencia. Éste es un instante que amerita un rezo; un rezo para que no me aplasten; un rezo para que todo esto sea sólo la pintura de un excelente artista.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5425788922203286612?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5425788922203286612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5425788922203286612&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5425788922203286612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5425788922203286612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/08/que-todo-sea-una-pintura.html' title='QUE TODO SEA UNA PINTURA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-9019563540170465613</id><published>2011-07-31T19:31:00.004-04:00</published><updated>2011-07-31T19:36:12.276-04:00</updated><title type='text'>ELLA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y salió bonita la cabra, salió tan relinda que terminó apareciendo en la tele, en La Red, en uno de esos programas de las cuatro de la mañana desabrochándose la blusa, haciendo el amague de dejar sus pechos al descubierto, pechos, seguramente, cosa que detectaría incluso un ojo inexperto, tan falsos como Adán o Eva o el viejito pascuero, pero redondos y firmes y pechos al fin y al cabo, porque, qué va, nunca va a quedar completamente desnuda, pobre el televidente en su casa que espera poder masturbarse, quizás, sin necesidad de internet, con la televisión abierta de anfitriona, de excelente anfitriona, como quien recupera una antigua afición abandonada por los gajes de la tecnología, porque la cabra es bonita y por cada palabra mal escrita en la pizarra, ora blanca, ora rayada, un botón menos dice la voz en off, ella sonríe, se lo desabrocha e invita al televidente, que aún espera poder masturbarse, a que llame a este número para que responda esta simple pregunta –puede que sea incluso este aún menos complejo refrán, de eso no estoy seguro yo ni tampoco lo está aquél que durante largo rato ha estado viendo el programa, pues no ha hecho más que estar pendiente de si la cabra se saca o no se saca la blusa–, y así pasa la noche, como perro negro, y el programa termina en algún momento, el televidente se queda con las ganas y la cabra, tan bonita ella, es que la genética tiene esas salidas porque vieran ustedes a sus hermanas, huye del canal, ahora abrigada, víctima de la intemperie y del cielo y del aire frío que su creador creó, porque llueve y es invierno y es esa la única explicación para comprender que esa noche haya tenido algo de rating, quedó claro, supongo, que nadie llamó, nadie prestó más atención de la necesaria, nadie. La cabra toma un taxi.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-9019563540170465613?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/9019563540170465613/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=9019563540170465613&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/9019563540170465613'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/9019563540170465613'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/07/ella.html' title='ELLA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7276247823999597077</id><published>2011-07-06T18:37:00.002-04:00</published><updated>2011-07-06T18:42:40.105-04:00</updated><title type='text'>EL AMOR DE LAS CAJERAS (COSAS QUE PASAN EN EL METRO)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-EhezHf8bSbI/ThTkMADaxZI/AAAAAAAAAK4/0cGwTsHhyy0/s1600/Metro%2BSantiago.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 145px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-EhezHf8bSbI/ThTkMADaxZI/AAAAAAAAAK4/0cGwTsHhyy0/s200/Metro%2BSantiago.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5626372729316492690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me acerco a la caja. Hay poca gente. En esta estación suele haber tan poca gente. El comentario obligado cuando pasamos por la U.L.A es ¿cachái que acá nadie se baja? A veces pienso que es una estación embrujada o que está maldita o que simplemente es víctima de la casualidad. Así como lo soy yo esta vez; casualmente tengo que tomar el metro aquí. Como no me queda plata en el pase decido cargarlo y ojalá tenga una luca en el bolsillo (busco y me encuentro providencialmente con un billete de dos). Por eso me acerco a la caja. A algunos metros de distancia me doy cuenta de que son puras mujeres las que están de turno, y, estando a centímetros, opto por la mejor de las cuatro. Me paro frente a ella. Hola, mil, por fa, le digo y le paso el billete. (Me ahorro la descripción, pero en resumidas cuentas, desde que llegué la cajera no ha dejado de mirarme y descubro que a ratos me sonríe mordazmente y otras veces se corre el seductor mechón teñido que le cae sobre los ojos y todo en cosa de segundos). No me dice nada, yo miro atentamente sus movimientos; miro cuando mete la tarjeta en esa maquinita cuyo nombre desconozco y cuando digita el monto y cuando abre la caja. La caja. Dentro de ella puedo ver que queda solo un billete de mil pesos, varias monedas de cien, algunas de cincuenta, siete de quinientos, cientos de diez y un par de billetes de cinco (además del de dos que le acabo de pasar y que, por razones de aritmética elemental, no me puede devolver). Es importante este detalle –el de la cantidad de billetes y monedas– porque es el fundamento de mi tesis: cuánto puede llegar a amarte una cajera que te verá una sola vez y, más encima, a través de una capa de plexiglás. En mi caso el resultado es el esperado: la mujer me pasa el único billete de mil que le queda, para así evitarme la molestia de andar con monedas en los bolsillos. Es decir, le gusto. Las otras opciones, en este caso, hubiesen sido: haberme pasado dos monedas de quinientos y una sonrisa mordaz más, resultado similar al anterior; una moneda de quinientos y cinco de cien, signo inequívoco de que no le gusté; diez monedas de cien y ni una sola mirada, irrefutable maniobra de repulsión; o sencillamente cien monedas de diez pesos, única posibilidad de retenerme el tiempo suficiente para que yo –entendiendo sus intenciones– le pregunte el teléfono o la invite a salir o lea su nombre en la tarjeta de identificación que pende de su pecho para agregarla a Facebook, efecto de un sorpresivo y cálido enamoramiento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este caso, mi resultado es el segundo mejor, así que le sonrío como agradeciéndole el veredicto –agradeciéndole, en realidad, que me diera un billete–, y doy media vuelta y paso la tarjeta por el sensor y atravieso el torniquete, sin dejar de sentir la mirada de la cajera atravesándome, a su vez, la nuca. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7276247823999597077?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7276247823999597077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7276247823999597077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7276247823999597077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7276247823999597077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/07/el-amor-de-las-cajeras-cosas-que-pasan_06.html' title='EL AMOR DE LAS CAJERAS (COSAS QUE PASAN EN EL METRO)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-EhezHf8bSbI/ThTkMADaxZI/AAAAAAAAAK4/0cGwTsHhyy0/s72-c/Metro%2BSantiago.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-8398977725164660300</id><published>2011-06-30T23:53:00.005-04:00</published><updated>2011-07-03T12:45:35.562-04:00</updated><title type='text'>ASÍ LA GENTE POR FIN APRENDE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Veo, pues, que usted lee mucho, señor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Ve usted bien, caballero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y puedo preguntarle qué cosa está leyendo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Por cierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Y qué?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Qué es lo que lee?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Ah, leo El hombre que fue jueves.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–A mi parecer, un muy buen título.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Y una muy buena novela también.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Quién es el autor?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Gilbert Chesterton. ¿Lo conoce usted?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Sí, me suena, me suena.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Pues se la recomiendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Oh, no, muchas gracias, no tengo el hábito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Pues cada uno es libre de hacer lo que quiera, no lo culpo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Lo dice usted con una sinceridad sospechosa, señor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿A qué se refiere?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Me refiero a que alguien a quien le gusta tanto leer no diría una cosa así.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Acaso le dije eso?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Me dijo qué?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Que me gusta tanto leer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Oh, no, pero lo deduzco: no ha despegado una sola vez la vista del libro desde que zarpamos, y de eso ya han pasado casi cinco horas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Tiene usted toda la razón en eso, pero no en lo anterior. A mí no me gusta leer, por el contrario, lo detesto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Entonces lee por obligación, alguien le ha obligado a leer aquel libro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No, tampoco, caballero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Entonces?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Acaso usted lee libros porque&lt;i&gt; debe&lt;/i&gt; leerlos?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Pues cuando lo hago, ciertamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Entonces le explicaré algo: el hombre es torpe y tonto e ignorante, pues, por lo general, hace como usted, o sea, piensa y dice: tengo que leer tal o cual libro. No obstante, ¿nunca ha pensado a la inversa, es decir, que, tal vez el libro es el que deba leerlo a usted?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–…&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Es que el hombre, en su infinita soberbia, no es capaz de aceptarlo, pero cuando usted abre un libro, aquel que en realidad lee es el libro mismo y no la persona. Desde que zarpamos, El hombre que fue jueves me ha estado leyendo a mí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Cómo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Lo que escucha.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Lo siento, señor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego de esto, el hombre que había hablado primero pensó que el hombre que habló a continuación, era un demente. De modo que se quitó la gorra con educación, dio media vuelta y se fue. El supuesto demente, no obstante, volvió sobre la reposera y continuó siendo leído y siendo golpeado por la brisa del mar e incluso, en algún momento, siendo aludido por el libro que, en susurros, le decía:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Bien hecho, así la gente por fin aprende.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-8398977725164660300?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/8398977725164660300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=8398977725164660300&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8398977725164660300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8398977725164660300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/06/asi-la-gente-por-fin-aprende.html' title='ASÍ LA GENTE POR FIN APRENDE'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-4573566666158362263</id><published>2011-06-22T19:38:00.003-04:00</published><updated>2011-06-22T19:43:51.170-04:00</updated><title type='text'>CIERTAS NOCHES</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DwiqYaX7ED8/TgJ9fKOD8MI/AAAAAAAAAKo/rEF8NxXVqSQ/s1600/ciudad_de_noche.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-DwiqYaX7ED8/TgJ9fKOD8MI/AAAAAAAAAKo/rEF8NxXVqSQ/s200/ciudad_de_noche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621193259184550082" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciertas noches el auto está vivo y donde me lleva lo decide él. Ciertas noches el manubrio gime si lo tocas y prefiero dejarlo y que me conduzca adonde no correspondo. Son esas las noches terribles. Ciertas noches el humo de las calles, el frío de esta ciudad que a ratos me parece abandonada, a ratos repleta, a ratos pegada con cola fría, se convierte en un trastorno casi obsceno. Ciertas noches los faroles parecen decirme cosas que no entiendo, balbuceos y gritos y espasmos que al final terminan cansándome. Ciertas noches soy yo y yo y nadie más. Ciertas noches miro a la gente que transita por las calles y veo zombies, veo infieles, veo hijos de putas e hijos de doctores e hijos de abogados. Ciertas noches tú te transformas en el susurro de mis recuerdos. Ciertas noches trato de olvidarte. Son esas las noches más terribles, porque por un segundo recuerdo que estamos vivos y que somos susceptibles al soplo de algún dios o al soplo de la naturaleza o al soplo de nuestra demencia. Ciertas noches la noche me tiene mamando de su teta y lucho por despegarme, pero están sus estrellas y su infinito y qué hacer contra aquello. Ciertas noches los bares y los McDonald’s se esparcen como almacenes de historias que me tientan a detenerme para presenciarlas. Ciertas noches pienso, sin embargo, que las historias sólo aparecen cuando aparece alguien capaz de contarlas. Ciertas noches se me empañan los ojos. Ciertas noches el auto me lleva con las ventanas abajo y la música en 48 y un cigarro encendido no sé por qué puta razón. Ciertas noches escucho Puddle of Mud y Ligabue y Crimewave. Ciertas noches el auto ha muerto y tengo el poder de encenderlo con una llave y conducirlo. Esas noches tu recuerdo se convierte en mi realidad. Ciertas noches te voy a ver. Ciertas noches estaciono el auto junto a los otros y camino por el asfalto de los estacionamientos y enciendo un cigarro yo y lo apago yo y lo olvido yo. Ciertas noches entro ahí cuando nadie me mira y subo hasta la habitación 201. Ciertas noches el segundo piso me parece el último piso de la Torre de Babel. Ciertas noches te amo como a nadie más en el mundo. Ciertas noches te voy a ver mamá. Ciertas noches te voy a ver mamá, sin poder creer. Ciertas noches te voy a ver mamá, sin poder creer, mamá. Ciertas noches te voy a ver mamá, sin poder creer que el cáncer te tiene así. Y son esas las noches insufribles; las noches más implacables.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-4573566666158362263?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/4573566666158362263/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=4573566666158362263&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4573566666158362263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4573566666158362263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/06/ciertas-noches_22.html' title='CIERTAS NOCHES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-DwiqYaX7ED8/TgJ9fKOD8MI/AAAAAAAAAKo/rEF8NxXVqSQ/s72-c/ciudad_de_noche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-4191763594007363358</id><published>2011-06-20T22:38:00.005-04:00</published><updated>2011-06-21T16:08:00.144-04:00</updated><title type='text'>MANIFIESTO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Destruimos la literatura. Nos consideramos destructores absolutos de literatura. Destruimos la literatura y somos destructores de literatura y le hacemos daño a la literatura y alguien tenía que hacerlo. Porque ya hay genios para que la construyan y hubo genios que la construyeron y habrá genios que la construirán. Porque hay plumas de indeleble e inexorable y sorprendente majestuosidad (¿pomposos talentos de nobles virtudes?) (Genios). Porque son tantos los que escriben bien (Genios) y que levantan torres de la nada e historias del olvido (dueños del antónimo y señores del sinónimo), que debemos existir nosotros. Que debemos demoler nosotros. Demoler. Literatura. Como males necesarios carentes de genialidad y llenos de lo otro (¿Qué otro? Aún no lo sabemos) y que por lo mismo no nos queda más que derrumbar. Derrumbar para comprender. Comprender que eso somos, que eso debemos hacer y que eso hacemos. Con historias baratas. Mal escritas. Eso hacemos. Es el trabajo de una nueva narrativa de escribidores. Que se sume el que quiera. Y el que no, es un genio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-4191763594007363358?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/4191763594007363358/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=4191763594007363358&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4191763594007363358'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4191763594007363358'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/06/manifiesto.html' title='MANIFIESTO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-1711585034401287353</id><published>2011-06-17T19:06:00.004-04:00</published><updated>2011-06-18T12:16:33.245-04:00</updated><title type='text'>EN LA REGIÓN DEL RUIDO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tomó de la mano y la apartó de la multitud que saltaba cantando Ashtray Heart y la condujo por unos pasillos tan oscuros como el escenario y la cancha y aquel estrecho gimnasio. Llegaron a un salón no grande, no pequeño, no mediano. Llegaron simplemente a un salón. Estaba repleto y la gente bailaba al ritmo de la canción. Era una fiesta, una fiesta con una banda tributo a Placebo reventando los parlantes. El efecto del éxtasis lo obligó a apretarle la mano. El efecto del éxtasis la obligó a aguantar. Se enredaron entre la gente y chocaron con muchos y nadie dijo nada porque hubiese sido inútil: el ruido era legión y la gente aparecía y desaparecía y él solamente debía sujetarla con fuerza. No tardaron en salir del salón (o quizás tardaron tanto) y volvieron a perderse en los oscuros pasillos, chocando con otros invisibles igual de perdidos, igual de extasiados y de obligados a merodear como demonios sin rumbo. Él no sabía adónde irían a parar. Ella en cambio lo hizo parar enseguida. Y lo apretó contra una muralla que supuso estaba ahí. Y comenzó a besarlo. Y él se dejó. Y ambos se besaron. Y se besaron como adolescentes y sus cuerpos se frotaron con alevosía y la música no dejaba de sonar y los murmullos sin sentido y las palabras sin destino. Ella le desabrochó el pantalón y él le sacó la camiseta (rosada, con una calavera estampada, sin mangas y media rota). Apoyados en aquella pared sentían cómo la estructura vibraba y cómo vibraban sus cuerpos y cómo sus historias iban mezclándose como tinta, como tinta sobre el papel o en el lavamanos. Nunca pararon de besarse, ni siquiera cuando él le acarició el cabello corto, negro, ni cuando ella le dijo algo que él no logró comprender entonces, pero que comprendería luego, ni cuando la penetró e hicieron el amor como tantos otros esa noche. (En aquel gimnasio; en aquel planeta). Cuando terminaron, la música seguía sonando y ella le repitió lo que le había dicho antes. Justo cuando abrió la boca un fugaz instante de silencio los envolvió y él la escuchó. Necesito tu riñón, le dijo ella. Ella le dijo eso. Le dijo eso. Él entonces abrió los ojos (los había tenido cerrados durante horas, ¿para qué los necesitaba en aquel lugar?), y antes de que alcanzara a replicar, ella le clavó la jeringa en su estómago descubierto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-1711585034401287353?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/1711585034401287353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=1711585034401287353&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1711585034401287353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1711585034401287353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/06/el-ruido-es-legion.html' title='EN LA REGIÓN DEL RUIDO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-314989602263392853</id><published>2011-06-06T00:21:00.000-04:00</published><updated>2011-06-06T00:22:20.374-04:00</updated><title type='text'>NOCHE EXTRAÑA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Noche extraña. Noche espesa. Noche hermosa. Noche de sirenas. Noche de verdades, de inclemencias, de vanidades. Noche entregada. Noche de suspiros. Noche de noches que son noches porque no pueden ser más que noches. Noche de igualdades. Noche casi día. Noche entre tus brazos. Noche real maravillosa. Noche basada en hechos reales. Noche partida y pegada con scotch. Noche liviana. Noche que canta. Guitarra de noche. Noche entre luces. Noche que es peligro. Noche tuya. Noche alta. Noche que nos pesa y que nos invita a dormir y que nos plantea como quien muere de nostalgia: ¿será ésta la última noche?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-314989602263392853?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/314989602263392853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=314989602263392853&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/314989602263392853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/314989602263392853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/06/noche-extrana.html' title='NOCHE EXTRAÑA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-8188147351844188092</id><published>2011-05-30T23:59:00.000-04:00</published><updated>2011-05-31T00:00:39.832-04:00</updated><title type='text'>EL BESO ANTES DEL BESO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quisiera apostarte un beso a que el beso viene antes que el beso. Pero es tan absurdo que, seguramente, incluso yo terminaría asumiendo mi derrota antes de terminar de hablar. Ahora, perder en este caso –perder en casos circunstancialmente similares a éste– no es realmente perder, pues de todos modos tendría yo que darte un beso para saldar la deuda y, de paso, tácitamente quedaría claro lo que por un momento consideré absurdo: que efectivamente el beso viene antes que el beso.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-8188147351844188092?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/8188147351844188092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=8188147351844188092&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8188147351844188092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8188147351844188092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/05/el-beso-antes-del-beso.html' title='EL BESO ANTES DEL BESO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7196172246354087765</id><published>2011-05-17T21:36:00.006-04:00</published><updated>2011-05-18T17:44:02.121-04:00</updated><title type='text'>EN OTOÑO, LOS CARACOLES</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El señor de los caracoles llegó de improviso una noche a mi dormitorio. Silencioso, sin despertarme, se arrimó en el velador y se aclaró la voz antes de hablar:&lt;br /&gt;–Muchacho –me dijo.&lt;br /&gt;Tardé en oírle. Su voz era como un silbido apagado.&lt;br /&gt;–Muchacho –insistió intentando dotar su intención de una severidad imposible para un caracol. Abrí primero un ojo.&lt;br /&gt;–¿Quién es? –Pregunté.&lt;br /&gt;Percibí un minúsculo movimiento en mi velador, sentí un rumor viscoso y, entonces, abrí el otro. El caracol me había despertado. En ese momento supuse que era un sueño o quizás una pesadilla, aunque para efectos oníricos es la misma cosa. Sin embargo, horas después, no me quedarían dudas de que nada podría haber sido más real que lo que me tocaría experimentar.&lt;br /&gt;–¿Caracol? –Le pregunté.&lt;br /&gt;–Muchacho –me contestó.&lt;br /&gt;–¿Qué significa esto?&lt;br /&gt;–Vengo a reclamarte en nombre de los caracoles.&lt;br /&gt;Me senté apoyado en la cabecera y encendí la lamparita a mi costado. Los cachitos del caracol se asomaron.&lt;br /&gt;–Tenemos un listado –continuó el caracol sacando una pequeña lista de su concha– de todos los caracoles que has asesinado de un modo u otro.&lt;br /&gt;–¿Qué?&lt;br /&gt;–Lo que oyes.&lt;br /&gt;Por un momento pensé en lo absurdo que resultaría si mi madre entrara y me viera hablando con un caracol. Con quién hablas, imaginé que me preguntaría. Con nadie, le contestaría. Quédate dormido, me diría y luego se iría.&lt;br /&gt;–Desde agosto de mil novecientos noventa y tres, a la fecha –dijo el caracol–, has matado tres caracoles con la mano, ochenta y cuatro con el pie y nueve babosas con sal.&lt;br /&gt;–Como todo niño –argüí en mi defensa.&lt;br /&gt;–¿Qué edad tienes?&lt;br /&gt;–Veinte años.&lt;br /&gt;–¿Te consideras un niño?&lt;br /&gt;–No.&lt;br /&gt;–Bien, tu mayor acto de genocidio contra los caracoles fue hoy: mataste a treinta y dos en cosa de minutos.&lt;br /&gt;–No, no, debes estar equivocado –dije sin comprender el porqué del nerviosismo que empezaba a invadirme–. Hoy no maté a ningún carac…&lt;br /&gt;Es otoño, pensé, y sólo entonces comprendí. Durante la tarde, cuando venía de vuelta de la universidad, me dediqué a pisar todos los montones de hojas que había a lo largo de mi calle. Nunca habían estado tan crujientes, le comenté a mi hermana cuando llegué. Claro, no habían sido las hojas.&lt;br /&gt;–¿Cuál será mi castigo? –Pregunté intentando serenarme.&lt;br /&gt;–Un ejército de caracoles viene para acá –el caracol se detuvo para luego sentenciar:– Has sido condenado a muerte.&lt;br /&gt;–¡Pero si fue sin querer! –Exclamé.&lt;br /&gt;–Lo siento, muchacho.&lt;br /&gt;Y así el señor de los caracoles emprendió su regreso. Yo, en tanto, solté una risotada y alcancé a decirle:&lt;br /&gt;–Da lo mismo, con lo lentos que son, para cuando lleguen yo ya me habré ido.&lt;br /&gt;Y volví a reír. Una risa ahogada, claro, cuando me percaté de que los caracoles, en su silencioso andar, ya eran una horda infinita en mi cubrecamas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7196172246354087765?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7196172246354087765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7196172246354087765&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7196172246354087765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7196172246354087765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/05/en-otono-los-caracoles.html' title='EN OTOÑO, LOS CARACOLES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2364956082214925751</id><published>2011-05-05T21:18:00.008-03:00</published><updated>2011-05-05T21:32:57.282-03:00</updated><title type='text'>POST</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-WMSs6Y3SsZ8/TcNAYWG4qAI/AAAAAAAAAJ4/EF0OhmwUhmk/s1600/foto%2Bperfil.bmp"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 160px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603393148374525954" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-WMSs6Y3SsZ8/TcNAYWG4qAI/AAAAAAAAAJ4/EF0OhmwUhmk/s200/foto%2Bperfil.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Te gusta esto&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta también que en tu foto de perfil salgas sonriendo. Y sí, apenas te conozco, o te conozco en binario, es cierto, pero sé de todos modos que existes, lo sé porque te vi una vez, me conseguí tu nombre y te agregué a Facebook. Lo más chistoso es que si yo apenas te conozco, tú no me conoces nada y aún así me aceptaste. Me da risa; no es que me ría de ti, sólo me da risa. Te juro que no me estaba riendo de ti, sería un idiota si te lo dijera. Qué patético es reírse solo frente a la pantalla del computador. Si tan sólo ésta también se riera. Hay un programa que lo hace, me lo voy a bajar más rato, después de ver Star Wars, la van a dar en el cable, en el 35, vela. Bueno, como te decía, te conozco en binario. ¿Sabes a lo que me refiero? Unos y ceros, claro. Digitalidad. Matrix. No sé si viste esa película, pero es el vaticinio exagerado de lo que nos va a caer encima en un par de años. Pero tampoco es pa’ morirse de miedo. A mí me parece más bien triste, no sé, yo vivo solo, pero sé de familias que bajo el mismo techo se comunican por chat, por Whatsapp, así se comunican. Este post está saliendo más largo de lo que esperaba, y estoy viendo The BigBang Theory. Te invitaría pa’ acá, a mi departamento, vivo solo, no sé si ya te dije, típico de provinciano. Pero no te puedo invitar así, con un mensaje que todos van a leer. Quizás te mande un inbox más rato. Oye, ¿en qué estábamos? ¡Ah! Te conozco en binario y, no sé, lo he conversado con mis amigos cuando tarreamos o cuando comentamos libros de ciencia ficción, y me dicen que quizás es mejor que empecemos a conocernos por Facebook primero, las fotos, las cuestiones, tú entiendes. Antes te puse que no me conocías, pero fue una especulación, ¿me has visto alguna vez en la U? Soy mediano, tengo el pelo largo, uso anteojos y tengo un maletín con parches de Iron Maiden. Paso harto rato en los computadores porque me gustan, además… ¿Tú crees que vas a leer este post? Igual es largo. Porfa avísame cuando lo leas. No sé, déjame un mensaje o… Bueno, te dejo, voy a ver a Salfate, me encanta, yo sé que tiene razón en muchas cosas pero todos lo miran a huevo, se burlan de él, etcétera. Para cerrar sólo quisiera decirte una última cosa, y quizás esto le dé sentido a todas las estupideces que acabo de escribir tratando de hacerme pasar por un maldito nerd, convenciéndote de eso sólo para que entiendas lo que a continuación te diré: es triste ver cómo las costumbres en algunas culturas se redujeron a simples aplicaciones para iPhone. No dejes de pensar en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Hace una hora a través de iPhone&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2364956082214925751?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2364956082214925751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2364956082214925751&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2364956082214925751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2364956082214925751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/05/post.html' title='POST'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-WMSs6Y3SsZ8/TcNAYWG4qAI/AAAAAAAAAJ4/EF0OhmwUhmk/s72-c/foto%2Bperfil.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-8953784374138274215</id><published>2011-04-27T20:26:00.003-03:00</published><updated>2011-04-27T20:28:10.729-03:00</updated><title type='text'>QUIERO TU MEJILLA</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;&lt;span lang="ES-CO" style="mso-ansi-language:ES-CO"&gt;Córrete el pelo que quiero darte un beso en la mejilla. En la mejilla. No puedo. Tienes el pelo. Quiero darte un beso en la mejilla, córrete el pelo. Un beso. En la mejilla. Córrete el pelo. Me gusta tu pelo, pero quiero darte un beso en la mejilla. Quiero besarte. La mejilla. El pelo largo te cae sobre la mejilla, no puedo darte un beso. Córrete el pelo que quiero darte un beso en la mejilla. No te acerques a saludarme con el pelo en la mejilla. Descúbrete la mejilla. Quiero darte un besito en la mejilla. Pero está tu pelo, como cortina, tu pelo. Córretelo. Quiero tu mejilla. Te beso el pelo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-8953784374138274215?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/8953784374138274215/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=8953784374138274215&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8953784374138274215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8953784374138274215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/04/quiero-tu-pelo-querida-pelo-lais.html' title='QUIERO TU MEJILLA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5060350795508797612</id><published>2011-04-13T20:36:00.006-03:00</published><updated>2011-04-14T11:13:04.391-03:00</updated><title type='text'>LA HISTORIA INCORRUPTIBLE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Sabes leer?, le pregunté en un arameo perfecto, estirándole las hojas. El brillo en los ojos del muchacho luchaba por desarmarme, pero yo ya sabía a lo que me enfrentaba, me lo habían advertido. Sí, me contestó y las tomó sin despegar su mirada de la mía. Bien, entonces comienza a leer y memoriza, le ordené y luego me asomé a la calle agazapado en la pared. Artesanos y mercaderes habían terminado hacía escasos minutos de levantar sus tiendas y comenzaban a instalar su mercancía. La gente iba apareciendo de a poco, como si fueran estrellas en un cielo despejado, esparciéndose y aglutinándose frente a la diversidad de puestos. Al cabo de un rato el mercado bullía, todos iban de un lado a otro vueltos locos, comprando, regateando, peleando. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde mi posición podía ver también la entrada al templo, las escalinatas que ascendían hasta el primer portalón de la inmensa estructura y el marmóreo color de sus paredes. Hasta ahí debía llevar al niño. Ahí mismo debía abandonarlo. Pensé en cómo lograría Tito décadas después hacer desaparecer aquel palacete. Pero luego lo consideré un cuestionamiento inútil, ¿en qué estaría el niño? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Aún no terminas?, le pregunté. Él no despegó la vista del papel y permaneció en silencio. ¿Acaso no se sorprendía con nada? Me alejé de la pared y me acerqué hasta donde estaba. Me agaché hasta quedar a su altura y le expliqué de nuevo el plan. Le expliqué con peras y manzanas. No soy estúpido, me espetó sin dejar de leer. Bien, acerté a decir, entonces no me falles, ¿OK? Por primera vez en todo ese rato el muchacho levantó la vista como preguntándome qué diablos significaba OK. Sonreí. Por más que el niño fuera un iluminado, yo estaba años de historia por delante de él. Da igual, le dije escondiendo mi satisfacción, sólo mantente sujeto al plan. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A mediodía el chico acabó. Yo me había sentado en el suelo de aquel oscuro callejón y su voz segura me sorprendió dibujando en la tierra. Me levanté y sacudí mi túnica. Jesús me devolvió las hojas y, lo que ocurrió a continuación, permanecería en mi memoria durante largo tiempo. El muchacho me abrazó, me tomó de la mano y permaneció en silencio algunos instantes. Luego se despegó. Estaba confundido, me dijo. No sabía qué hacer, me dijo. Y pese a que aún no lo tengo claro, sentenció, tú me has enseñado aquello que precisamente no debo hacer. Luego se largó a correr hacia el templo donde los sabios se habían instalado a parlamentar. Yo quedé estacado a la tierra dibujada de aquel callejón. Sólo atiné a darme vuelta algunos minutos después y a ver desde lejos al niño interfiriendo en aquella tertulia, a la historia incólume burlándose de mí y de nuestra promisoria ciencia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5060350795508797612?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5060350795508797612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5060350795508797612&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5060350795508797612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5060350795508797612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/04/la-historia-incorruptible.html' title='LA HISTORIA INCORRUPTIBLE'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7026803267521575621</id><published>2011-03-31T23:52:00.003-03:00</published><updated>2011-03-31T23:59:21.861-03:00</updated><title type='text'>EL RESULTADO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-VL4qY4_98vM/TZU-6meG81I/AAAAAAAAAJo/wzLycsZPOpY/s1600/tiempo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 126px; height: 200px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-VL4qY4_98vM/TZU-6meG81I/AAAAAAAAAJo/wzLycsZPOpY/s200/tiempo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590443688930505554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevo diez minutos aquí, esperando, y no puedo dejar de pensar en lo insultante que resulta ver pasar el tiempo como desfile de leprosos. Me dijeron una hora, en una hora más estarán listos los resultados, señor, y siento como si esa hora hubiese pasado ya, hace mucho, mucho rato. Pero no, han sido sólo diez minutos, tan eternos como eternos serán los siguientes y los subsiguientes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La sala donde espero está llena de gente esperando. Esperando quizás los mismos resultados que yo, u otros o quizás no esperen nada y sólo se contenten con leer las revistas ajadas esparcidas sobre el mesón central. Un niño tose a mi lado. Una mujer da de beber a su hijo. Un anciano chasquea la lengua, al parecer tararea un tango o tal vez un vals. Por la ventana cerrada entra sólo el galopar del viento, del viento que se hace dueño de mi ciudad y que la derrumba en silencio, grano a grano, con la lentitud del tiempo que pasa cimentando la senda de ese resultado que me es esquivo, escondido tras el minutero, suspendido sobre los unos, los dos, los tres, los doce. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Vuelvo a mirar el reloj y no puedo creerlo. Levanto la vista hacia el anciano. Luego vuelvo a bajarla hacia el reloj para cerciorarme de lo visto y mi angustia se vuelve ahogo –y el ahogo desesperanza– cuando compruebo que ha pasado apenas un minuto desde la última vez que vi el reloj. Es que esperar mata, agota, agota el alma, agota los nervios, agota todo. Si no pregúntenle a Penélope o a la del muelle de San Blas o a Tongaroki. Termina por carcomernos los huesos y las entrañas y las ideas. En cualquier momento me seco como sarmiento.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De la puerta por donde debiera salir el resultado en las manos de alguien, sale alguien sin el resultado en las manos. Se eleva un murmullo general que se apaga de inmediato. Alguien vuelve a entrar. Alguien es mujer. Yo, en tanto, recurro una vez más a mi reloj con la esperanza de no caer en la angustia de exhortar a alguien. Pero es como querer derrotar al mar y al viento y a los animales del pesebre juntos: han pasado sólo dos minutos desde la vez que me cercioré de que había pasado un minuto desde la última vez que había visto el reloj. Nada que hacer, salvo quizás, algo de trampa. Recorro una vez más con la vista la sala, me detengo en cada uno de sus componentes y me alegro de que nadie esté pendiente de mis movimientos, de mi mano que se cuela en el bolsillo y saca el aparatito que asesinará a esa banda de leprosos desfilando. Tomo los audífonos, me los ensarto en las orejas y enciendo el reproductor, pues, cuando se espera, la música es lo único capaz de disfrazar los segundos y hacerlos más llevaderos, como una banda ruidosa de payasos y saltimbanquis de oro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7026803267521575621?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7026803267521575621/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7026803267521575621&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7026803267521575621'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7026803267521575621'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/el-resultado.html' title='EL RESULTADO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-VL4qY4_98vM/TZU-6meG81I/AAAAAAAAAJo/wzLycsZPOpY/s72-c/tiempo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-930470764543863987</id><published>2011-03-23T20:32:00.005-03:00</published><updated>2011-05-18T08:46:48.870-04:00</updated><title type='text'>AQUELLO INDESCRIPTIBLE</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tenemos que saltar. A nuestras espaldas se asoma aquello indescriptible, y es cosa de minutos para que llegue hasta donde estamos. La tierra vibra bajo nuestros pies; el viento arrecia despeinando las copas de los árboles y sacudiendo las nubes. Aquello indescriptible está vivo, se mueve como un potro embravecido y no deja de avanzar arroyando todo a su paso: casas, establos, lagos, valles. Y nosotros al borde del abismo, como condenados sobre el patíbulo esperando dejarnos caer para que la soga estrangule nuestros cuellos. Tenemos que saltar, me grita Benzio. Sólo entonces noto que el ruido es ensordecedor, como un millón de tronaduras simultáneas, como un millón de turbinas revolucionadas. El cielo comienza a cubrirse, y es que el polvo levantado por aquello indescriptible es como el inmenso telón que cierra el escenario, la obra está que acaba. Intercambiamos un par de palabras más con Benzio. No sé si comprendí lo que quiso decirme o si él comprende lo que yo estoy tratando de decirle ahora. Lo cierto es que frente a nosotros sólo hay vacío y aire y eco y el eco de aquello indescriptible que sacude la tierra, que nos sacude a nosotros, que sacude incluso al viento. Hay que saltar. Hay que despertar. Despertemos, Benzio, le digo. Cómo, me pregunta él. Te digo que despertemos de esta pesadilla. Pero si estamos despiertos, me espeta y luego salta, y con qué coraje lo hace, pues al verlo reventarse contra las rocas, despedazarse en los peñascos y quedar esparcido en jirones de carne y sesos, yo giro sobre mis talones y doy un paso hacia delante. He decidido enfrentar aquello indescriptible aun sabiendo, luego de ver aquella escena, que naturalmente no estoy dormido. Quizás sobreviva. Quién sabe. Me largo a correr. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-930470764543863987?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/930470764543863987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=930470764543863987&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/930470764543863987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/930470764543863987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/aquello-indescriptible.html' title='AQUELLO INDESCRIPTIBLE'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-929020730282857701</id><published>2011-03-23T20:16:00.004-03:00</published><updated>2011-03-23T20:32:07.182-03:00</updated><title type='text'>MENSAJE DEL AUTOR</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Nueva Narrativa se cuadra con Carlos Montes y su familia. Que hagan de tripas corazón y se esfuercen por salir airosos de esta dura prueba, pues, como diría Saramago "las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la única respuesta posible". &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-929020730282857701?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/929020730282857701/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=929020730282857701&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/929020730282857701'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/929020730282857701'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/nueva-narrativa-se-cuadra-con-carlos.html' title='MENSAJE DEL AUTOR'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3006693152983159124</id><published>2011-03-22T22:34:00.000-03:00</published><updated>2011-03-22T22:35:32.626-03:00</updated><title type='text'>NO SOMOS NADA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una flor pintó con polen un ladrillo del muro, mientras un hombre pintaba con pintura los muros del templo, mientras las nubes pintaban con lluvia los templos, mientras Obama pintaba con nubes el cielo, mientras el universo pintaba cielos en los planetas, mientras Dios metía un dedo en su café y lo ponía sobre sus universos, esperando a que la gota que pendía de su yema cayera y pintara la vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3006693152983159124?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3006693152983159124/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3006693152983159124&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3006693152983159124'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3006693152983159124'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/no-somos-nada.html' title='NO SOMOS NADA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2187428274996515292</id><published>2011-03-15T23:48:00.004-03:00</published><updated>2011-03-15T23:56:23.765-03:00</updated><title type='text'>POR QUÉ ESCRIBÍ ESTO, NO LO SÉ</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una bolsa de basura se encuentra con una bolsa de supermercado y se quedan mirando largo rato, como jugadores de ajedrez, como estatuas craqueladas, como átomos estáticos prendidos del aire. La primera es la que rompe el silencio y pregunta si es que la otra, acaso, va a estar ahí parada toda la noche. La segunda se agita levemente, como si una ráfaga de viento la cruzara, y le contesta que eso no es asunto suyo y que será mejor que la que se mueva sea ella y de paso se meta su dignidad de bolsa de basura por donde le quepa. La primera no hace ademán de moverse y, contrariada, replica que su dignidad de bolsa de basura jamás será diezmada, ni aunque mil kilos de escombros la utilicen, ni aunque una bolsita de supermercado, menudita, blanquita, tan frágil como ella, la obligue a moverse. La aludida pierde los estribos –no le gusta que la llamen frágil, pues, naturalmente, lo es y basta con enterarse de que, para llevar dos botellas de Coca Cola se necesitan dos bolsas como ella, para reconocerlo–, y se lanza flameando contra la bolsa de basura. ¡Ay, Dios! Y es que una pelea entre bolsas no se la recomiendo a nadie porque, entre el ruido y el griterío, no somos capaces ni siquiera de ver lo que pasa a nuestro alrededor. Eso lo digo con conocimiento de causa, pues quien les escribe prefiere gastar el tiempo en soberana estupidez como lo es una pelea entre bolsas, en vez de escribir algo en conmemoración de nuestros hermanos japoneses, que tan mal lo están pasando. Al respecto, puedo decir al menos, que tienen los ojos rasgados pero ven mejor que nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2187428274996515292?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2187428274996515292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2187428274996515292&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2187428274996515292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2187428274996515292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/por-que-escribi-esto-no-lo-se.html' title='POR QUÉ ESCRIBÍ ESTO, NO LO SÉ'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-6964278575054285077</id><published>2011-03-13T14:33:00.003-03:00</published><updated>2011-03-13T14:40:11.057-03:00</updated><title type='text'>LA REALIDAD DE LOS ESCRIBIDORES</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-fo-6hdMDbBA/TX0BaKXojSI/AAAAAAAAAJg/0y56q4QmNSU/s1600/maquina-de-escribir.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 147px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-fo-6hdMDbBA/TX0BaKXojSI/AAAAAAAAAJg/0y56q4QmNSU/s200/maquina-de-escribir.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5583620661980990754" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco después de ofrecerle una galleta, el hombre se perdió en los ojos de la mujer. Desde ahí no sólo logró ver su café enfriándose abandonado y el croissant embadurnado en azúcar a medio comer, sino además las tristezas de la mujer como lagos crispados por la lluvia; su historia con altos y bajos, como una cuesta que a ratos se vuelve sinuosa y escarpada, e inmediatamente se torna lisa y llana; y sus sueños y pretensiones. Ahí el hombre se internó en un sendero del cual saldría completamente derrotado. La mujer quería un futuro próspero; la mujer quería lujos y placeres; la mujer quería viajes y autos y souvenirs; la mujer quería vivir mucho más de lo que ya había vivido hasta entonces. De modo que el hombre escapó rápidamente de los ojos de la mujer, pagó el café frío, el croissant mascado y las galletas compartidas. Luego, sin despedirse, regresó a su departamento, tan pequeño, tan escaso de pretensiones, se sentó frente a su máquina, su único bien, y se puso a escribir la realidad de los escribidores. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-6964278575054285077?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/6964278575054285077/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=6964278575054285077&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6964278575054285077'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6964278575054285077'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/la-realidad-de-los-que-escribidores.html' title='LA REALIDAD DE LOS ESCRIBIDORES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-fo-6hdMDbBA/TX0BaKXojSI/AAAAAAAAAJg/0y56q4QmNSU/s72-c/maquina-de-escribir.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3404365804799036108</id><published>2011-03-11T13:53:00.005-03:00</published><updated>2011-03-11T14:04:55.079-03:00</updated><title type='text'>ÉSE SOY LA HUMANIDAD</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-h8LqvPaJNZA/TXpUDOemhoI/AAAAAAAAAJY/gDJCaGhL91w/s1600/vagabundos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 125px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-h8LqvPaJNZA/TXpUDOemhoI/AAAAAAAAAJY/gDJCaGhL91w/s200/vagabundos.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5582867102481942146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ése soy yo. El que está debajo del farol. Ayer estuve toda la noche de pie en la vereda de enfrente, así que hoy decidí cambiar. Quería un poco más de luz, supongo. El que está a mis pies es mi pastor alemán –es más fácil describirlo de ese modo, considerando que, evidentemente, es un quiltro–, Ulises. ¿Ulises como el de la Iliada?, me pregunté cuando decidí llamarlo de algún modo. No, me contesté, Ulises como el de Joyce. Luego hubo un largo silencio, no hacía mucho frío, y me puse a hablar con él sobre cosas como la vida de vagabundo, la vida que nos cayó de pronto, vaticinada por cierto, pero… pero que finalmente nos cayó como un cielo apocalíptico sobre nuestros hombros. La verdad es que nunca creí que terminaríamos así, pero ¡ay! Ése soy yo. Y el farol continuará encendido toda la noche, hasta las primeras luces del alba, hasta los últimos ladridos, hasta que Ulises se levante y comience a buscar lo que nosotros también buscamos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Son dos tristes esmeraldas, son tres tristes pececillos, son cuatro posibles panoramas, en tu plato de caldillo&lt;/i&gt;. No sé de quién es la canción, pero recuerdo haberla escuchado muchas veces. Me gusta cantarla durante las mañanas mientras veo al resto de los vagabundos buscar una explicación. Vagabundos somos todos, pienso al punto, y es el castigo merecido. Y es que tanto tiempo creímos en el fin del mundo, en el fin de los días tal como los conocemos; y qué equivocados estábamos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya ha pasado tiempo desde aquel 21 de diciembre de 2012. Ése soy yo. El que está debajo del farol. No es el mismo yo que respiraba hace uno, dos, qué se yo, tres años. La gente, todos, esperábamos la inminencia de un terremoto, de un cataclismo; ya había ocurrido en Chile, en Japón, en Haití, sólo faltaba que la Tierra explotara y dejara de quejarse. Eso era lo que los mayas decían, ¿cierto? Sin embargo. Sin embargo… ¿Acaso en realidad cabía otra posibilidad? Yo antes de aquel día era profesor de lenguaje; ahora soy un vagabundo como todos, pues el fin se dio de ese modo: de un día para otro todos nos convertimos en pordioseros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Hay acaso peor castigo que ése? &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A veces he llegado incluso a pensar en que una explosión solar, un meteorito, los extraterrestres o veinte bombas de neutrones hubiesen sido mejor. Pero el daño es al alma y a la dignidad y el planeta se cansó de aguantar nuestros aires de omnipotencia. Por eso con un chasquido nos convirtió a todos en miserables.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Buen trabajo. Se merece un aplauso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ése soy la humanidad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3404365804799036108?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3404365804799036108/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3404365804799036108&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3404365804799036108'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3404365804799036108'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/ese-soy-la-humanidad.html' title='ÉSE SOY LA HUMANIDAD'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-h8LqvPaJNZA/TXpUDOemhoI/AAAAAAAAAJY/gDJCaGhL91w/s72-c/vagabundos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-1542191783676845847</id><published>2011-03-01T02:14:00.006-03:00</published><updated>2011-03-01T17:52:43.883-03:00</updated><title type='text'>ELLOS QUE ANDAN POR ALLÍ, POR ALLÁ</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son los que se te enredan en las piernas cuando caminas por tu casa; los que alteran el orden de tu dormitorio cuando no estás; los que enmudecen la noche y los que la convierten en una hora inhóspita y tétrica. Son los que cantan en silencio cuando crees que nadie te acompaña y los que te vuelven humano por ser incapaz de verlos. Son invisibles, mas no por ello menos trascendentes. Son trascendentes, mas no por ello fundamentales. Son de la tierra y son de la historia. Son los que hacen esos ruidos molestos, esos ruidos inexplicables a altas horas de la noche. No es que la casa cruja. No es que la llave haya quedado apenas abierta dejando escapar un pequeño reguero de agua. No es que el viento afuera meza las hojas. No son las explicaciones de Ockham. Oh, no. Son ellos y nos miran. Nos miran y nos siguen y como bien dije: se enredan en nuestros pasos, y como bien mencioné: alteran nuestro orden, y como bien insistí: viven entre nosotros sin que podamos verlos. Son las sombras que a veces creemos ver atravesar el vestíbulo o el comedor o el pasillo. Es la respiración parasitaria que algunas noches no nos deja dormir. De nosotros saben poco, pero no puede ser de otra manera: nosotros de ellos sabemos mucho menos. Y es que incluso aquello es imponderable o cuanto menos ligero, pues lo que nos falta a nosotros a ellos les sobra y aquello que a ellos les sobra nosotros lo denominamos mundanamente “magia”. Magia que en casos enfermizos como el mío, invade mis apuntes y rasga las hojas de mis cuadernos, pues son ellos mismos los que noche a noche me susurran al oído aquello que no sucederá, pero que de todos modos yo podré convertir en mi ficción. Son ellos los que me dan cada idea que escribo, cada letra que ideo y cada cálculo que pretendo transformar, finalmente, en un relato.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-1542191783676845847?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/1542191783676845847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=1542191783676845847&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1542191783676845847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1542191783676845847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/03/ellos-que-andan-por-ahi-por-alla.html' title='ELLOS QUE ANDAN POR ALLÍ, POR ALLÁ'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-208360721436128014</id><published>2011-01-26T15:00:00.006-03:00</published><updated>2011-02-01T21:30:50.772-03:00</updated><title type='text'>SANTIAGO ENSUEÑOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TUBh9_8xB3I/AAAAAAAAAJI/jVi_O3raknM/s1600/902371589_santiago_silvernet2_via_skyscrapterlifecom.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; width: 266px; float: left; height: 172px;" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5566556857196152690" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TUBh9_8xB3I/AAAAAAAAAJI/jVi_O3raknM/s200/902371589_santiago_silvernet2_via_skyscrapterlifecom.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Lejos de mi ciudad –y por lo mismo extrañándola como mártir a su vida–, anoche soñé que tomaba a Santiago con mi mano derecha y lo ponía a un costado del mar. Como la concatenación precipitada de un proceso ineludible, el agua bañó las periferias y el esmog huyó por el espacioso océano. Las gaviotas se anidaron en los altos edificios, el viento orquestó de pronto su sinfonía y el semblante de la gente cambió a uno prístino y tranquilo. Se construyeron faros para los barcos que comenzaron a llegar desde ultramar y, del mismo modo, se construyó un puerto cuyo nombre conmemoró a algún prócer de la patria. Cuando llovía y se aproximaban las nubes y los vientos arreciaban y el frío aguijoneaba las casas, los puentes, las torres, las gentes se refugiaban en sus hogares y veían televisión y pensaban en lo hermoso que era vivir a un costado del mar o quizás pensaban en lo hermosa que era la lluvia cayendo sobre el océano, o tal vez simplemente no pensaban en nada y sólo veían televisión. Cuando en cambio el sol inundaba cada calle, rebotaba en los faros y calentaba los fierros de los puertos y las grúas, las gentes salían de sus casas con la alegría de intuir, al menos, que una mano amiga, en algún sueño, había puesto a Santiago al lado del mar. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-208360721436128014?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/208360721436128014/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=208360721436128014&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/208360721436128014'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/208360721436128014'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/01/santiago-ensuenos.html' title='SANTIAGO ENSUEÑOS'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TUBh9_8xB3I/AAAAAAAAAJI/jVi_O3raknM/s72-c/902371589_santiago_silvernet2_via_skyscrapterlifecom.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7939912990359667063</id><published>2011-01-13T16:59:00.008-03:00</published><updated>2011-01-13T17:13:36.345-03:00</updated><title type='text'>CAMINAR POR LA CALLE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo camina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El olor al asfalto húmedo. Las luces que motean como luciérnagas estáticas los altos edificios, espigados como tótems de concreto, como semidioses de una sociedad que hoy es agua diluyéndose entre los resquicios de la historia. La noche. La noche que de pronto llega y se instala a ver televisión contagiada por el trajín de quienes ya han vuelto de sus trabajos, de quienes bufan, maldicen o simplemente se resignan a asimilar que el día recién pasado se repetirá al día siguiente, y al siguiente, y al subsiguiente, hasta que aquellos tótems, hasta que aquella noche contagiada, hasta que el asfalto húmedo simplemente desaparezcan. Desaparezcan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace frío. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Reflexiono y mientras tanto intento avanzar, paso a paso, pasos que pretenden ser distintos, pasos de hombre invisible, pasos de ciego. La ciudad también camina a mi costado, pero con la lentitud de un soldado pusilánime escapando de la batalla, que vaga perdido en medio de la oscuridad. Las calles que atravieso –Bandera, Morandé, Teatinos– van quedando atrás, botadas como monedas de 1, de 5, de 10. Hace frío. Pienso en que los autos que transitan la Alameda han transitado ya otras calles. Pienso también en que no quiero hacer nada más que caminar. Escucho un bocinazo o quizás no lo escucho, quizás sea sólo mi imaginación. De todos modos sigo andando hasta detenerme en frente de una botillería. Está cerrada y no es algo que intuyas, no es algo que huelas, no es algo que oigas, es algo que simplemente te va pisando los talones, te va sacando los zapatos con rudeza. Caballero, está cerrado, me dice un hombre que se detiene a mis espaldas. Yo no me volteo. Reconozco algo de temor en su voz, un tembloroso resabio de indecisión. Me quedo callado. Caballero, está cerrado, insiste. Quizás pretende que me dé vuelta, que le diga sí, lo sé o gracias, vaya, no me había dado cuenta, o tal vez, deja de joder, huevón, que no estoy aquí por la botillería. Pero me quedo callado. Pero los autos que afluyeron en la Alameda siguen pasando. Pero la ciudad aún camina. Pero las calles ya quedaron botadas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo lejos un ladrido. A lo cerca el hombre que da un paso hacia mí. Caballero, entrégueme todo lo que tiene. Yo no me muevo. No tengo miedo pese a no haber intuido nada. Por favor, no haga las cosas más difíciles, me dice. Yo le respondo en silencio (en silencio empapado no obstante de noche, de noche-ruidos, de noche-capitalina). Siento entonces que el hombre hace un ademán, que revuelve algo en su bolsillo, que recuerda a su familia, que piensa en sus hijos, que maldice a sus enemigos, que no sabe por qué hace este tipo de cosas, que no le gusta la noche. Luego siento el cañón clavado en mis costillas. Entonces, sólo entonces, le pregunto:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Estás seguro de que lo que buscas es robarme?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo que el hombre contesta: &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es algo que intuyas. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo camina.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El hombre hunde aún más el cañón en mis riñones. A continuación me dice que hace días que me viene siguiendo –cómo es que no lo oí–, que hace días que anda cerca de mí –cómo no lo vi–, que después de todo lo ocurrido sólo desea matarme –cómo no lo intuí–. ¿Qué es todo lo ocurrido?, le pregunto. Lo ocurrido es que por aquí camino yo, y que desde hace algunos días dejé de hacerlo pues tú me has quitado el espacio, me contesta. Siento el frío del acero traspasar mi chaqueta, mi camisa, mi camiseta. Entonces le ofrezco lo único que tengo para ofrecerle. Vamos, caminemos juntos. El hombre duda. El hombre es reacio a este tipo de circunstancias. Pero no es asesino, sólo quiere matarme porque le he arrebatado su legítimo derecho a caminar y reflexionar. Segundos después quita el cañón de mi espalda. No es un asesino, vuelvo a pensar, o tal vez pienso en lo convincente que puedo llegar a ser en ocasiones o quizás no pienso en nada. Lo cierto es que el hombre me dice sí, vamos. Y así emprendemos camino mientras hablamos de nuestras vidas, de los soldados pusilánimes que escapan de la guerra, de los edificios; mientras la noche sigue diluyéndose por entre los resquicios de la historia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7939912990359667063?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7939912990359667063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7939912990359667063&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7939912990359667063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7939912990359667063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2011/01/caminar-por-la-calle.html' title='CAMINAR POR LA CALLE'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-894928293082814986</id><published>2010-12-15T21:20:00.006-03:00</published><updated>2010-12-21T11:32:33.575-03:00</updated><title type='text'>CONCHETUMADRISMO</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TQlb96zg6vI/AAAAAAAAAI8/qnHIhS4PXQw/s1600/conchetumadrismo.bmp"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 191px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TQlb96zg6vI/AAAAAAAAAI8/qnHIhS4PXQw/s200/conchetumadrismo.bmp" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551069135026318066" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No soy ni fascista ni comunista, ni machista ni ecologista, ni segovista ni bielsista; no soy ni piñerista ni laguista ni bacheletista ni freista; ni progresista ni aliancista, no soy ni derechista ni izquierdista, ni somocista ni sandinista, ni americanista ni latinoamericanista; no soy ni artista ni oficinista, ni materialista ni consumista ni sencillista, ni paracaidista. No soy ni bolañista ni bolañista ni mucho menos bolañista, yo soy simplemente un conchetumadrista más –sí, así es, uno más, como si faltaran–.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y déjenme decirles que el conchetumadrismo no es un ismo al cual sea fácil adscribirse, considerando todo lo que consigo arrastra, como un tsunami que vuelve al mar lleno de maderas, autos, gente, lleno de basura. Es un estilo de vida suturante, ácido, en cuyos estatutos reina más bien el caos y el desorden; en donde no se entra intencionalmente sino que se cae de sopetón, sin previa alarma, como jalado por una gravedad negra. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El conchetumadrismo no se trata de ser conchetumadre –aunque etimológicamente debiera serlo–, sino más bien es la búsqueda de un excesivo pesimismo, es la intención acérrima de alcanzar un nivel considerable de obstinación frente al optimismo que busca entregar-recibir-esparcir esta humanidad ya condenada. En definitiva, el conchetumadrista no es pesimista, es sólo conchetumadrista.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El paradigma –en este caso nuestro ejemplo emblemático– es el que se suele narrar durante las convenciones de conchetumadristas novatos, aquellas convenciones llenas de vino, galletas y conchetumadristas en ciernes que pretenden, de cualquier manera, aceptar y asimilar el estatus dentro del cual, sorpresivamente, han sido encasillados. Cuentan que, algunos meses antes del cambio de milenio, un optimista religioso se acercó a un conchetumadrista en el metro de Santiago. El optimista religioso, cuyo nombre de momento reservaremos, le preguntó, como quien se entrega a la casualidad, lo siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Usted cree en Dios?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No –contestó secamente el conchetumadrista.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–O sea, ¿cree que el mundo se acabará cuando cambiemos de siglo, es decir, dentro de algunos meses, y que Dios no tendrá misericordia ni salvará a los bienaventurados?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Tampoco creo en eso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¿Entonces en qué cree usted?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Creo en que la humanidad está condenada y punto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Eso es ser pesimista, señor.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El conchetumadrista miró de arriba abajo al optimista religioso, le lanzó una mirada de lago congelado y le dijo como queriendo decirle váyase a la concha de su madre:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Pesimista es quien te dice que la humanidad va a ser aniquilada por el mismo planeta Tierra, que será arrasada y desahuciada y extinta como los dinosaurios. Yo no creo que sea así. Es más, le aseguro que eso no será lo terrible, lo terrible será que el planeta no logrará destruirnos por completo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pese a no comprender del todo la sentencia, el optimista religioso palideció y, sin despedirse, se alejó del conchetumadrista. Éste, en tanto, volvió a hundirse en sus pensamientos, como si lo que acabase de suceder no tuviese la más mínima preponderancia en su miserable existencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquel ejemplo, claro para quienes somos conchetumadristas desde siempre, engorroso para aquellos que recién han caído, es el fiel reflejo del caldo de cultivo dentro del cual esta tendencia germina. Y es tal el nivel, que les confieso haberme tomado el tiempo de escribir esto para ustedes, pues para cualquier otro conchetumadrista este montón de palabras no será más que eso, un montón de palabras. Es más: un montón de palabras de mierda. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He dicho. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-894928293082814986?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/894928293082814986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=894928293082814986&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/894928293082814986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/894928293082814986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/12/conchetumadrismo.html' title='CONCHETUMADRISMO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TQlb96zg6vI/AAAAAAAAAI8/qnHIhS4PXQw/s72-c/conchetumadrismo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7427564840537767137</id><published>2010-12-06T19:57:00.003-03:00</published><updated>2010-12-06T20:08:39.905-03:00</updated><title type='text'>UN ÚLTIMO RESPIRO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tu risa se convirtió en cáncer; tus ojos en pantanos de noche; tu sangre en cianuro; tu amor obligado en la obligación de un amor. Te transformaste en todo lo que nunca esperé que fueras, claro, si es que pudiese comprobar de alguna manera que alguna vez esperé que fueras de algún modo. Constituiste los límites de mi felicidad e hiciste lo posible para que yo no pudiera traspasarlos. Tu pelo se convirtió en un pozo de culebras; tus palabras en vituperios insalvables; tus brazos en los brazos del verdugo; tu sombra en el más fiel retrato de tu personalidad. No creo que antes de morir, antes de atravesar ese umbral, te hayas arrepentido de algo. Es más, sé que tu último pensamiento no fui yo, y no me esperaba que fuera de otro modo. Lo único que me da lástima es no haberte dicho todas estas cosas a la cara, ¡no haber tenido el coraje! Y por lo mismo entiendo que la explicación a este miedo –inoportuno, por lo demás– se debe a que, por más peso que posea el racionalismo, aún hay posiciones insoslayables dentro de la naturaleza, posiciones inalterables, estatutos en cuyos fundamentos yace la fuente de estas lágrimas que –no sé por qué, de veras no lo sé– se deslizan como inmigrantes silenciosos que escapan de su país, que escapan a través de mis pómulos, de mis mejillas y se pierden en mi cuello, y se estrellan contra mi camisa. Tienes los ojos cerrados, mamá, sellados, herméticamente abstraídos, herméticamente apagados, y por lo mismo, eres incapaz de ver lo que todos sí vemos: en el Cielo no te esperan y en el Infierno ya no queda espacio; te quedaste en la nada, que es lugar al cual verdaderamente perteneces. Nada. Yo escribo, ¿lo recuerdas? Perdón: ¿Lo supiste alguna vez? Quizás por eso estas palabras te suenan bien, te suenan a agua de manantial dibujado, a crepitar de fuego en una hoguera, y no sé qué más decirte. Qué más decirte. Pues que a pesar de todo te quise, o al menos quise quererte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El muchacho se apartó del ataúd. Era de noche y afuera llovía. Nadie había asistido al velorio de la mujer. Nadie tampoco asistiría. El muchacho pensó en que cada quien cosecha lo que siembra, y pensó también en esas posiciones insoslayables de la naturaleza. Lo pensó varias veces mientras se ponía la casaca. De hecho, fue lo último en que pensó antes de salir de la iglesia y dejar el portalón abierto. ¿Por qué?, se preguntaría horas después el sacristán. Para darle un último respiro, le contestaría el muchacho si es que lo hubiese escuchado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7427564840537767137?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7427564840537767137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7427564840537767137&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7427564840537767137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7427564840537767137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/12/un-ultimo-respiro.html' title='UN ÚLTIMO RESPIRO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-4252844010232345716</id><published>2010-11-24T22:52:00.008-03:00</published><updated>2010-11-27T14:21:30.544-03:00</updated><title type='text'>LO QUE ELLOS HACEN MIENTRAS (NOS DES)VIVIMOS EN NUESTRAS CIUDADES REPLETAS E INFESTADAS, TAN LLENAS DE NOSOTROS; TAN, POR ESO, REPUGNANTES</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TO3Eo7-wt3I/AAAAAAAAAH0/eb4SfhFY6UU/s1600/bosque.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 220px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543302923937691506" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TO3Eo7-wt3I/AAAAAAAAAH0/eb4SfhFY6UU/s320/bosque.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Una tarde, Aldo bajó volando de su nido hasta la madriguera de Roberto. Aldo era un gorrión y Roberto un conejo. Ambos vivían en el mismo bosque. Ambos tenían una pequeña familia. Ambos compartían una misma inquietud que desde hacía días los tenía sin dormir. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;La madriguera se hundía casi un metro bajo tierra. En sus paredes los grumos de tierra se acumulaban heterogéneamente y eran surcados por intrincadas raíces. Alguien llevaba la cuenta de los días en una pequeña roca. Al parecer era Roberto.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Aldo se detuvo antes de entrar a la galería. La humedad de ésta acabaría con la grasa de sus alas y le haría un daño irreparable, como el que el sol le hizo alguna vez a Ícaro. Un daño que incluso podría afectar a Roberto, ya verán luego por qué. Llamó con un silbido casi imperceptible. El sonido crepitó primero y luego se extendió como un eco subrepticio a lo largo de la madriguera.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-¿Aldo? –preguntó una voz desde dentro.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Estamos listos, Roberto.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Dos ojos rojos se asomaron temerosos por el boquerón de la cueva. Luego de unos segundos, los ojos se convirtieron en Roberto quien miró dos o tres veces (creo que fueron tres), antes de salir por completo. No me puede pillar la Cata, dijo. Tranquilo que cuando se dé cuenta vamos a estar tan lejos como lejos están las estrellas, amigo mío, contestó Aldo. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El sol se ponía y el día era perfecto: poco viento y pocas nubes. Escabulléndose entre saltos, Roberto siguió a Aldo hasta la base del tronco en el que vivía. Ahí, el gorrión descorrió una cortina de hojas y dejó al descubierto una pequeña bodega en la cual guardaba su invento. Roberto lo miró y preguntó incrédulo:&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-¿Estás seguro de que esto funcionará?&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-No, pero debemos intentarlo. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Roberto dudó pero terminó por convencerse. Anochecía y el olor a hojas secas, a primavera en ciernes, a flores silvestres, a libro abierto de noche entregado a los placeres de la naturaleza, inundaba todo. Roberto volvió a mirar hacia su madriguera. No salgas Catita, pensó, quédate con los niños.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-Bien, ayúdame –dijo Aldo. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Roberto le ciñó el armatoste, ajustó los cinturones y apretó el arnés. Luego se acopló y se puso en posición. Aldo sacó las antiparras y le pasó unas a Roberto. Ambos se las pusieron. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-¿Estás listo? –preguntó el gorrión.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Roberto asintió evidentemente nervioso.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-¡Entonces vamos! –exclamó Aldo elevándose por los aires, como una pluma, como un cohete a propulsión, como una idea que se pierde imposible de recuperar. Así fue como ambos animalitos comenzaron su odisea para conquistar lo que los hombres llaman Luna.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-4252844010232345716?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/4252844010232345716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=4252844010232345716&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4252844010232345716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4252844010232345716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/11/lo-que-hacen-mientras-nos-desvivimos-en.html' title='LO QUE ELLOS HACEN MIENTRAS (NOS DES)VIVIMOS EN NUESTRAS CIUDADES REPLETAS E INFESTADAS, TAN LLENAS DE NOSOTROS; TAN, POR ESO, REPUGNANTES'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TO3Eo7-wt3I/AAAAAAAAAH0/eb4SfhFY6UU/s72-c/bosque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5161176806913889250</id><published>2010-11-22T19:39:00.013-03:00</published><updated>2010-11-28T17:26:04.764-03:00</updated><title type='text'>PROVINCIANA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estaba segura de haberle dicho sólo buenas noches, pero él no, él insistía con férrea convicción en que le había dicho te quiero, te quiero buenas noches, me dijiste, no, sólo te dije buenas noches, y el beso de despedida fue extraño. Ella cerró la puerta y se quedó escuchando. Sintió los pasos de él alejarse, el ascensor que se abrió, el ascensor que se cerró, ella que regresó a echarse en el sillón. Su hermana veía televisión en su pieza con la puerta cerrada, con el volumen en 22, con la ventana abierta y las cortinas que se enarbolaban con cada ráfaga. Ambas eran de Curicó. Habían venido a estudiar a Santiago y vivían en un departamento mediano en Apoquindo, como la mayoría de los provincianos. O Apoquindo o Providencia. Bienvenidos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomó su cartera (hubiese sido más preciso líneas arriba decir que regresó a echarse en el sillón al lado de su cartera) y sacó de ella una cajetilla de Click &amp;amp; Roll. Encendió uno, le dio una pitada, soltó una bocanada que le envolvió la cabeza. Agitó la mano tratando de disipar el humo. Fumó la mitad tranquila y luego le bajó el paranoico presentimiento de que él no había tomado el ascensor, sino que se había quedado en el pasillo esperando a que el humo de su cigarro escapara por el resquicio de la puerta para así aspirarlo y compartir al menos aquel placer. Apagó el cigarro en un cenicero con forma de mano y se asomó entornando apenas la puerta. No, no había nadie. Sí, sí se había ido. Sintió un alivio vacío. Tomó otro cigarro, aunque esta vez permaneció de pie. Dio dos pitadas y salió a la terraza. Dejó el ventanal abierto. Piso trece. En primavera aquella vista era un espectáculo. Santiago figuraba como un enorme tablero de Metrópoli, iluminado como si fuese una refinería de petróleo, aplastado por su cielo despejado, moteado levemente por algunas estrellas. Ella pensó en su familia en Curicó, la brisa le removió el cabello y se llevó las cenizas. No le había dicho te quiero, de eso estaba segura. De todos modos, ¿cuál hubiese sido el problema? El problema es que no lo quiero (sí lo quieres), es que serías una imbécil si le dijeras te quiero (es que hubieses sido una corajuda); lo que ocurre es que estuviste tanto tiempo con Alberto que ahora necesitas un cuerpo nuevo, tal vez no fresco, pero nuevo, otra piel, otro sudor, otro ritmo, otra sonrisa, se decía a sí misma, e insistía como tratando de autoconvencerse, no, no le dije te quiero. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se dio cuenta cuando apagó el cigarro. Estaba ensimismada. Entró y volvió a echarse en el sillón. Era jueves. Pensó en que el amor casi siempre conduce a la mujer por un rítmico e impredecible sendero a través de los jardines del olvido: ya se había olvidado de Alberto –habían sido tres años– pero también se había olvidado de él (no, no se había olvidado de él, de hecho en él pensaba), de él que quizás se había quedado esperándola en la sala de espera junto a la conserjería. Se levantó y fue hasta el citófono. No se dio cuenta en qué momento había encendido el tercer cigarro. Llamó al conserje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Juanito, dijo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dígame, señorita, contestó el conserje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Sabe si hay alguien esperándome allá abajo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No, no hay nadie, señorita. El hijo de don Juan había muerto hacía dos años en un accidente automovilístico. Se lo había confesado una mañana antes de salir a la universidad. Bienvenida. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas gracias, Juanito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De qué, señorita. Iba a colgar cuando Juanito la detuvo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Señorita, espere un momento, acaba de llegar un caballero preguntando por usted. A ella le dio un vuelco el corazón.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Quién es?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es el señor Alberto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Alberto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, el mismo, viene medio descompuesto, algo le pasó.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dígale que no puede subir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es que ya ha tomado el ascensor, señorita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ella, molesta, colgó el auricular con fuerza. Apagó el cigarro. Pensó en abrir la puerta y esperarlo ahí, como una mamá enojada con su hijo. Muy mamá, mejor no. Pensó en cerrar la puerta con llave y no contestar el timbre, me importa un moco si está complicado, si, no sé, me da lo mismo. En eso, sonó el timbre. Ella se sobresaltó pero permaneció parada, sin mover un solo músculo. El timbre volvió a sonar. Enseguida volvió a sonar. Volvió a sonar. Sonó de nuevo. Aghhhh, exclamó ella y, resignada –cómplices de esto fueron también, sin embargo, las ganas escondidísimas que tenía de verlo– abrió la puerta de un soplo. Alberto estaba parado frente a ella, tenía el rostro demacrado, parecía un fantasma, un muerto recién muerto, parecía como si no hubiese dormido en días.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué te pasa, Alberto? Preguntó ella. Alberto no le respondió, simplemente entró al departamento. Vio la cajetilla en la mesa y tomó un cigarro sin pedirlo. El encendedor estaba al lado. Lo tomó e intentó infructuosamente de encenderlo, pero el encendedor se le resbalaba, se le perdía en sus dedos hechos un atado de nervios. Ella avanzó hasta él y lo ayudó. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué cresta te pasa? Insistió.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acabo de atropellar a un hueón, confesó finalmente Alberto. Ella no dijo nada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo acabo de hacer mierda, le pasé por encima, lo… lo reventé, seguro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y no lo viste?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No, fue acá al lado, de hecho, en la esquina. Ella salió a la terraza para ver mejor y, en efecto, vio a las ambulancias y a los morbosos transeúntes detenidos alrededor de un cerco policial. Enseguida regresó donde Alberto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Y qué pensái hacer? Él negó con la cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenemos que ir, dijo ella.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nicagando, murmuró él. Entonces ella lo sintió. Fue como una corazonada insalvable, como el desliz de una escena: la encrucijada en la cual las coincidencias de pronto se estrellan, se enredan, se suicidan. Lo intuyó y salió disparada del departamento. Dejó a Alberto solo. Bajó en el ascensor. Salió del edificio. No hacía frío. Había olor a flores. Ella llegó corriendo hasta la esquina y se abrió paso entre la multitud congregada. Cuando llegó al cerco exigió entrar. ¡Es mi pololo!, mintió. Lo sentimos, señorita, pero no podemos dejarla pasar. Por favor, caballero. El carabinero la miró con tristeza. Lo que pasa es que no querrá verlo, señorita. Un vacío la inundó nuevamente, esta vez, sin embargo, no fue de alivio, fue un vacío negro, un vacío nauseabundo, vertiginoso, quiso vomitar, quiso salir corriendo, pero terminó desplomándose sobre el pavimento. Te quiero, gritaba, te quiero, perdóname, te quiero, perdóname. La gente comenzó a mirarla con cara de extrañeza hasta que alguien la tomó del brazo y la levantó. Ella intentó zafarse pero la mano no la soltó y con fuerza la condujo a una plazoleta, alejada de aquel lugar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué te pasa? Le preguntó quien la había tomado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es que se murió… se murió, contestó ella con los ojos congestionados por las  lágrimas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es que me sienta un egocéntrico, dijo él, pero si te refieres a mí sigo vivito y coleando. Ella entonces levantó la vista y se topó con sus ojos. Por un momento no creyó lo que veía. Luego lo abrazó y como si todo lo que había pensado antes hubiese sido el absurdo razonamiento de una mujer confundida, le dijo por fin te quiero. Lo besó. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Alberto, en tanto, que la había seguido con los binoculares, los vio. Los vio y vio también su vida hecha pedazos. Se había equivocado. Qué imbécil. ¡Qué imbécil! Vio a sus espaldas el auto. Vio un bulto tapado. Se encaramó en la baranda y, sin soltar los binoculares, se dejó caer al vacío. Mientras caía no pensó en su familia, sólo recordó el cuento No se culpe a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5161176806913889250?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5161176806913889250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5161176806913889250&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5161176806913889250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5161176806913889250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/11/cualquiera-le-puede-pasar.html' title='PROVINCIANA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-509288662687245774</id><published>2010-11-16T18:13:00.004-03:00</published><updated>2010-11-16T18:28:37.598-03:00</updated><title type='text'>DE MIS IDAS A LA FERIA</title><content type='html'>&lt;i&gt;“Robar libros es, en realidad, una forma deportiva de la literatura”&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Rodrigo Fresán&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TOL05iHlpgI/AAAAAAAAAHc/4kqk_mHtkKI/s1600/feria_del_libro_santiago.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px; height: 150px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TOL05iHlpgI/AAAAAAAAAHc/4kqk_mHtkKI/s200/feria_del_libro_santiago.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540259760867485186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align:justify"&gt;Vi el auto estacionarse. Vi a su conductor bajar de éste. Vi que sacaba un arma del bolsillo y que se internaba en el mar de gente que inundaba la feria a esa hora. Luego los disparos. A continuación los gritos. Vi cómo algunos alcanzaban a escapar. Vi que el antes conductor, ahora asesino, se dirigía a un punto en particular, que matar a aquella gente no era su intención, pese a que de todos modos le acomodaba. Matar. Vi que llegaba a la última estantería. Vi que tomaba un libro. Supuse que era el que había supuesto. Luego más disparos. A continuación más gritos. Vi una, dos, tres, cuatro personas desangrándose en el piso. Había otras que se arrastraban y se tomaban la cabeza. Atardecía. Era primavera. El polen me daba alergia, comezón. Estornudé. En esa fracción de segundo perdí de vista al asesino, pero lo hallé de inmediato subiendo las escaleras. Vi a la policía entrar. Sentí el olor de la bencina. El último rayo entrando por el ventanal me dio de lleno en el rostro. Era tibio. Yo estaba listo. Encendí el helicóptero a las 19.23, tal cual había sido acordado. El asesino llegó dos minutos después, tal como me lo había dicho. El trato pronto sería sellado. Yo sólo debía pagarle. Él sólo entregarme el libro. Sin embargo la policía. Sin embargo venían. Vi un contingente armado que se dirigía hacia nosotros. Oí que el asesino me gritaba, dale, dale, dale. Entonces me elevé. Entonces llevé al helicóptero, al asesino, al libro y a mí a un lugar seguro donde la negociación concluiría. En ese mismo lugar le arrebataría el arma al asesino, y yo me convertiría en asesino también. Ésta y otras cosas se me ocurren cada vez que voy a &lt;st1:personname productid="la Feria" st="on"&gt;la Feria&lt;/st1:personname&gt; del Libro sin un peso. Ésta y otras cosas se me ocurren cada vez que voy a &lt;st1:personname productid="la Feria" st="on"&gt;la Feria&lt;/st1:personname&gt; del Libro con una idea.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-509288662687245774?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/509288662687245774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=509288662687245774&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/509288662687245774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/509288662687245774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/11/de-mis-idas-la-feria.html' title='DE MIS IDAS A LA FERIA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TOL05iHlpgI/AAAAAAAAAHc/4kqk_mHtkKI/s72-c/feria_del_libro_santiago.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7345582504440517591</id><published>2010-11-01T23:03:00.006-03:00</published><updated>2010-11-01T23:25:13.916-03:00</updated><title type='text'>POBRE PAYASO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TM90tTkJXeI/AAAAAAAAAHU/lqFdPqc1I3o/s1600/ceramica-55465.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 303px; FLOAT: left; HEIGHT: 311px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5534770788756446690" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TM90tTkJXeI/AAAAAAAAAHU/lqFdPqc1I3o/s200/ceramica-55465.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Las noches en el circo son terribles. Funciones eternas, funciones carentes de todo, tan superfluas como rayones en un disco que terminará siendo destruido, obsoleto y disfuncional. El payaso llega a su departamento. No se ha quitado el maquillaje, y la mancha roja que rodea sus labios es ironía pura, es el sarcasmo de una sonrisa que en realidad no sonríe. La llave tarda en encajar. El payaso no maldice, aunque cualquiera lo hubiera hecho, incluso quien les habla, es cuestión humana. Finalmente abre la puerta. Todo está a oscuras. El payaso recuerda que más de alguna vez fue castigado por su padre, confinado a una oscuridad similar. Lo recuerda siempre, cada vez que llega de noche a su hogar. El payaso está cansado y tiene una mujer, una mujer que no es payaso, una mujer que no se ríe con su marido que es payaso. Supone que en esos momentos no ha llegado, de otro modo estaría encendido el televisor del dormitorio y proyectaría su luz tenuemente por el pasillo para depositarse apenas en una de las paredes del living. El payaso levanta la muñeca para ver la hora -gesto en cuya intención descansa la sumisión humana desde que el tiempo es tiempo- y se percata de que ya es tarde. Muy tarde. Se preocupa, enciende la luz, deja la mochila en la que lleva su disfraz, sus zapatos grandes de punta redonda, lustrados, azabaches, su nariz roja, su peluca, su absurda identidad, y se dirige hacia donde está el teléfono. Primera sorpresa: la línea ha sido cortada. El cable ha sido cercenado por una tijera que luego fue depositada sin cuidado sobre la mesa donde está el teléfono. Segunda sorpresa: la tijera tiene sangre. Tercera sorpresa: en la mente del payaso aflora un recuerdo que finalmente termina estrellándose contra sus ojos.&lt;br /&gt;-Mamá.&lt;br /&gt;-Dime hijo.&lt;br /&gt;-¿Por qué la gente se muere?&lt;br /&gt;Velan el cuerpo en una pequeña sala de una parroquia que años más tarde sería demolida. El cajón brilla por las velas que flamean en cada una de sus esquinas. La mujer ha llorado todo lo que tenía que llorar y ahora se dispone a contestarle a su hijo.&lt;br /&gt;-La gente muere porque ha reído mucho en vida y debe dejar de hacerlo.&lt;br /&gt;-Pero yo nunca vi a papá reírse.&lt;br /&gt;-Es que él se reía solo, cuando nadie lo miraba.&lt;br /&gt;-Perdón, mamá.&lt;br /&gt;-¿Por qué me pides perdón?&lt;br /&gt;-Porque yo quiero ser payaso.&lt;br /&gt;-¿Y eso qué importa?&lt;br /&gt;-Que voy a hacer reír a la gente.&lt;br /&gt;-No te preocupes, te lo agradecerán.&lt;br /&gt;-¿Y no se van a morir?&lt;br /&gt;-No, no, la gente se muere además por otras razones.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-La gente muere también porque está triste.&lt;br /&gt;Triste. Triste. ¿Puede acaso la vida de un payaso ser triste? Luego el baño. Por el resquicio que queda entre la puerta y el suelo se ve una franja de luz. Ahí adentro hay alguien. Quizás el payaso debe gritar antes de acercarse aterrado, con un miedo que no se puede explicar, pero es algo que se le ocurrirá horas después, en la calle. Pobre payaso. Toma la manilla de la puerta y la gira. La cuerda, la cuerda con ese color amarillento, como trigo seco, como cobre oxidado, la cuerda, el nudo, el cuello, la gravedad, todo eso y otras cosas son las que espera ver, se imagina lo peor. Entra. La luz le ilumina el rostro y ve a su mujer. Una sensación de vacío se precipita en su estómago, como bombas que caen, como bombas que luego estallan con esa detonación silenciosa que caracteriza la naturaleza del cuerpo y la psiquis humana. Es una sensación de alivio.&lt;br /&gt;-Ca… Camila.&lt;br /&gt;Su mujer está de frente al lavamanos, de espaldas al payaso, llorando, sangrando.&lt;br /&gt;-¿Qué te pasó?&lt;br /&gt;La mujer se voltea, tiene el dedo envuelto en una toalla. El payaso le sonríe… no, en realidad lo que le sonríe es la pintura roja alrededor de los labios, la boca real dibuja un gesto de perplejidad, un rictus amargo. La mujer se acerca al payaso y lo abraza.&lt;br /&gt;-Me corté.&lt;br /&gt;-¿Cómo?&lt;br /&gt;-Quería arreglar el cable del teléfono, me equivoqué: lo corté y más encima me corté el dedo.&lt;br /&gt;El payaso no sabe qué decirle. Entonces se le ocurre un chiste del libreto que aquella noche tuvo que aprenderse para la función. Se detiene, no obstante, antes de decírselo. El payaso ha visto la cuerda dentro de la tina,la cuerda con ese color amarillento, como trigo seco, como cobre oxidado. Luego ha visto los ojos de su mujer que ha visto, a la vez, que su marido ha visto la herramienta con la que pretendía perpetuar el acto. Él la mira con tristeza. Ella, en cambio, le dice:&lt;br /&gt;-Será mejor que te vayas.&lt;br /&gt;Y sin decir una palabra, el payaso gira sobre sus talones, toma su maletín y se va del departamento pensando en que no estaba tan equivocado.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7345582504440517591?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7345582504440517591/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7345582504440517591&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7345582504440517591'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7345582504440517591'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/11/pobre-payaso.html' title='POBRE PAYASO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TM90tTkJXeI/AAAAAAAAAHU/lqFdPqc1I3o/s72-c/ceramica-55465.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-4014652295485314916</id><published>2010-10-22T21:06:00.004-03:00</published><updated>2010-11-07T14:33:14.132-03:00</updated><title type='text'>LA DIFERENCIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;La nieve se derrite bajo mis pasos. No soy un genio, de veras, no soy un genio, soy como cualquiera. El cielo está cubierto y algo de brisa corre destemplando la corteza de los troncos, de aquellos árboles que tapizan las montañas, las llanuras nevadas, la tierra húmeda, todo. Luego de horas andando por fin llego a las faldas de la montaña, igualmente nevada, y me detengo frente a la entrada de la cueva. El suelo a partir de ahí ya no tiene nieve; un calor nauseabundo mana del boquerón y derrite el hielo que hay alrededor. El cielo continúa cubierto, pero deduzco que atardece, que el frío pronto será terrible afuera y que esta capa ya no me servirá; adentro, en cambio, el calor será insoportable. Abandono la soledad de la intemperie para internarme en la soledad de la cueva. Avanzo con cuidado, dando cada paso con cautela, apoyando con seguridad mis manos en las rocas, sacudiéndome de vez en cuando las gotas de sudor que caen de mi frente. La luz del ingreso ha quedado atrás, así como también van quedando las ropas que me voy quitando; el calor se vuelve insoportable, no, no soy un genio, de veras, no lo soy. Cuando ya es evidente que me acerco por fin al corazón del volcán, me detengo porque es suficiente, no hace falta seguir avanzando. Estoy casi desnudo. El calor achicharrante me sofoca pero aun así, de pronto, comienzo a temblar. No, no lo soy, papá, no lo soy. El acantilado del que hablaba mi abuelo está frente a mí y abajo está el magma, la lava, porque la Tierra está hecha de esto y otras cosas, cuanto más frías, cuanto más cálidas. Me paro en la cornisa. Calor, calor, chisporroteos espesos, espasmódicos, chispas, fuego. Estoy en la cornisa y pienso, No, papá, no sigas exigiéndomelo, no soy un genio, no soy lo que tú quieres que sea, soy… soy como cualquiera. Cierro los ojos, espero que la inspiración se precipite, de pronto, sobre mí, porque debo saltar pero no quiero; debo morir pero no puedo. Entonces, llega como un ave, como un murciélago mejor dicho, como esa concatenación de razonamientos que no había logrado constituir. La caminata, los árboles, el frío. Me alejo de la cornisa y vuelvo corriendo hacia el exterior. Recojo mis ropas, me las vuelvo a ceñir, salgo al frío glacial, a la nieve, a los bosques, al camino de regreso a casa y vuelvo a pensar en lo que le diré a papá, La diferencia entre un genio y yo, padre, es que, cuando yo camino, por mi mente pasa lo que veo; en cambio, mientras el genio camina, por su mente pasan ideas. Luego le describiré el paisaje por el cual acabo de andar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-4014652295485314916?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/4014652295485314916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=4014652295485314916&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4014652295485314916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/4014652295485314916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/10/la-diferencia.html' title='LA DIFERENCIA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5281981568729401282</id><published>2010-10-10T13:00:00.000-03:00</published><updated>2010-10-10T13:03:45.007-03:00</updated><title type='text'>EL CHILE QUE RUEGA A LA TIERRA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Chile vive de la tierra. De ésta extrae el cobre y el acero que le da recursos; en ésta sostiene a sus ciudades que funcionan como verdaderos centros neurálgicos; y es ella quien le regala el alimento que lo mantiene de pie. De la tierra surgió su gente mapuche y en ella los enterraron sus conquistadores españoles.&lt;br /&gt;Chile también muere de la tierra. Porque sabido es que si a ésta le tocamos un nervio, es capaz de tragarnos como lo hizo con los mineros en Copiapó o con las víctimas del terremoto en el sur. Porque hay gente que ha venido a castigarla con su tecnología y sus ambiciones; hay quienes han venido a tocarle ese nervio. Y es gente que viene de afuera y corrompe a los de adentro.&lt;br /&gt;Por esto, Chile ruega a la tierra. Ruega que lo perdone; que lo mantenga a salvo así como Chile intentará mantenerla a salvo a ella. Pese a que “Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su sueldo depende de que no entienda”. Pese a que todo parece ir de mal en peor. Será Chile quien ruegue, pues cuando quien ruegue sea la tierra, ¡ay! (dirían y dirán muchos) ¡Ay de nosotros!&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5281981568729401282?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5281981568729401282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5281981568729401282&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5281981568729401282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5281981568729401282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/10/el-chile-que-ruega-la-tierra.html' title='EL CHILE QUE RUEGA A LA TIERRA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7560519864043778751</id><published>2010-10-05T11:12:00.008-04:00</published><updated>2010-10-27T21:46:05.234-03:00</updated><title type='text'>LA MUERTE DE PAVAROTTI</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKtFKefxEcI/AAAAAAAAAHE/-pDHgkYhp9Y/s1600/Pavarotti_3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 303px; FLOAT: right; HEIGHT: 344px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5524585414187356610" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKtFKefxEcI/AAAAAAAAAHE/-pDHgkYhp9Y/s200/Pavarotti_3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Luciano sintió una puntada infernal mientras leía un ejemplar de Madame Bovary, recostado sobre su cama a las siete de la tarde del día 6 de agosto de 2007. Todo comenzó como un pálpito arrítmico, plaf plaf plof; a continuación se convirtió en una intermitencia de golpeteos acelerados, tac tac tac tac; hasta finalmente encumbrarse en una puntada como nunca antes la había sentido. El tenor presintió lo peor. Se levantó a duras penas tirando el libro sobre el colchón. Pasó a llevar la lámpara del velador que se estrelló contra el suelo haciendo añicos la ampolleta. Estaba solo en el tercer piso de su mansión en Modena. Nicoletta leía también, pero en su butaca en el salón, dos pisos más abajo. Era una costumbre: siempre leían separados.&lt;br /&gt;Pavarotti intentó arrastrar sus pesadas piernas hacia la puerta (pensó inclusive, entre fragmentos, que las arrastraba hacia una muerte segura). Era como mover dos pilares de concreto arraigados en lo profundo del suelo. Con un coraje inigualable lo logró. Para entonces la puntada se había convertido en un piquete maldito haciendo pedazos su pecho. La respiración se le entrecortó y un sudor helado perló su frente. Se afirmó del marco de la puerta y abrió la boca para gritar el nombre de su mujer. Sin embargo la voz no le salió. Recordó alguna vez algún concierto en algún sitio en el que perdió la voz durante algunas horas. Había sido el momento más bochornoso de su carrera, seguro, pero ahora le arrebataba la vida. Infló los pulmones, se concentró en sus cuerdas vocales, pero todo resultó infructuoso. La voz simplemente no le salía.&lt;br /&gt;Nicoletta, en tanto, abajo, pasó de la página 87 a la 88: “…oltre a varie tovaglie per il futuro corredo e un paraveto, che sono durati per tre decenni, innumerevoli viaggi e un esilio.”&lt;br /&gt;Luciano llegó hasta la escalera. Fueron tres pasos rápidos, como impulsados por la inercia de un cuerpo que hubiese caído si no hubiese alcanzado a apoyarse en la baranda de bronce. Mientras tanto, y aunque a ratos creyera no hacerlo, gritaba desaforadamente; gritaba como si estuviera cerrando el Nessun Dorma o como si intentara la nota más alta del aria Caruso. Sin embargo eran gritos sordos, gritos que sólo eran concebidos por el cerebro, pero que fallecían (y desfallecían) en los pulmones. Gritos de animal cazado, en cuya garganta una flecha atravesada no le permitiera hacer más que un leve gimoteo.&lt;br /&gt;En su desesperación, Pavarotti decidió empujar algún ánfora, botar algún cuadro, destruir alguna lámpara, con el fin de llamar la atención de su mujer que, de otro modo, no lo escucharía. A su alrededor, no obstante, lo más cercano era una estatuilla de cerámica que Lorenza le había regalado para una Navidad. La miró, pero desistió; para llegar a ella debía avanzar más de lo que su pecho asfixiado podría haber hecho. Entonces, tomó una decisión. Era un riesgo (así como lo había sido cantar por primera vez junto a Carrera y a Domingo), y de la misma manera, se paró en la cornisa de la escalera, abrió los brazos, vio a la multitud sentada, lista para comenzar a aplaudir; vio a los senadores, sintió a los músicos y su orquesta a sus espaldas, al director a un costado que lo miraba esperando la señal, a sus amigos en primera fila, a sus hijos, a su padre que lo observaba callado tras una nube en el cielo y a Nicoletta que leía sola en el salón del primer piso. Pavarotti dio un paso hacia delante y se dejó caer por las escaleras, dando tumbos, golpeándose la cabeza, torciendo sus miembros, hasta llegar al rellano.&lt;br /&gt;Su mujer sintió el estruendo. Dejó el libro en la mesita del lado y preguntó: “¿Luciano? ¿Te falta algo?” Al no mediar respuesta, se levantó corriendo y subió, decidida, a su dormitorio. Sin embargo se detuvo antes, en el rellano del segundo piso. Allí estaba su marido derrumbado en el suelo, con algo de sangre en el rostro, pero aún respirando. Ella lo sostuvo entre sus brazos y llamó rápidamente al médico, cuya casa colindaba con la mansión de los Pavarotti. El médico llegó con urgencia, suministró los medicamentos necesarios y lo llevó a la clínica. Ahí el tenor fue intervenido y dejado a disposición de Dios durante algunas horas (es sabido que los italianos son tan creyentes). Cuando despertó recordaba poco. Su mujer, entonces, le dijo con infinita dulzura: “Al menos sigues con vida, mi amor”. El tenor le devolvió una sonrisa desganada, como si tuviera todo claro, pero además supiera que lo ocurrido había sido sólo un aviso, como una premonición incontrarrestable.&lt;br /&gt;Exactamente un mes después, luego de ser dado de alta y retomar Madame Bovary recostado en su lecho, Pavarotti falleció a causa del cáncer de páncreas que lo aquejaba desde hacía años. La vida, pensaría el tenor segundos antes de morir, es como una corchea en si bemol: corta, ovalada y sin más sentido que el de ser cantada. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7560519864043778751?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7560519864043778751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7560519864043778751&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7560519864043778751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7560519864043778751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/10/la-muerte-de-pavarotti.html' title='LA MUERTE DE PAVAROTTI'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKtFKefxEcI/AAAAAAAAAHE/-pDHgkYhp9Y/s72-c/Pavarotti_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5087442320459037558</id><published>2010-09-29T23:02:00.008-04:00</published><updated>2010-09-30T17:54:06.802-04:00</updated><title type='text'>NO NOS QUISO (NO NOS QUIERE)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;No fue fácil para el profesor primero hallar los restos de la Torre de Babel (ubicados en medio de una llanura al sur de Bagdad, en una zona absolutamente deshabitada quién sabe por qué) y luego subir hasta su parte más alta. Comprenderán ustedes que en una torre así no hay ascensor o máquina alguna que haga el trabajo de llevar al inquilino de un piso a otro; no bastando lo anterior, cabe señalar también que el intrincado laberinto de corredores que unen sus plantas además de ser un admirable y muy mal ponderado logro de los arquitectos del 2200 antes de Cristo, dificultaba aún más la labor del facultativo. En definitiva, no fue fácil para el profesor llegar hasta la cúspide del edificio y darse un último respiro antes de sentarse a descansar. No, no fue fácil.&lt;br /&gt;Sin embargo, una vez recuperadas las fuerzas que, dicho sea de paso, no eran muchas, el profesor se levantó y, sintiéndose en las sandalias del gran Nimrod (en cuyo nombre descansa hasta hoy la opinión lapidaria de la Biblia: “El hombre que dividió a los hombres”), exclamó a los cielos:&lt;br /&gt;-¡Ave, Señor!&lt;br /&gt;Y visto y considerando que aquellos parajes del planeta suelen ser, durante la primavera, calurosos y con escasa nubosidad, el hecho de que un gigantesco cumulonimbo de pronto se asomara sobre la estructura y la cabeza calva del profesor, presagió un hecho de considerable magnitud. Acto seguido, la voz de Dios dijo:&lt;br /&gt;-¿De nuevo tú, Nimrod?&lt;br /&gt;-No, Señor, no soy Nimrod –contestó el profesor mirando entre las nubes, como si tras ellas el rostro de Dios estuviera escondido.&lt;br /&gt;-¿Quién eres, entonces, y qué quieres?&lt;br /&gt;-Soy profesor de ciencias naturales y he venido hasta acá sólo para hacerle una pregunta en función de los hechos que últimamente han ocurrido en éste, mi planeta.&lt;br /&gt;-Explíquese, profesor –exhortó autoritario el Señor.&lt;br /&gt;-Pues bien, resulta que en los últimos años la Tierra ha venido experimentado cambios, en estos momentos la aqueja un fenómeno denominado “calentamiento global” producido, principalmente, por la absurda cantidad de emanaciones de dióxido de carbono que el ser humano suelta día a día…&lt;br /&gt;-El calentamiento global, hombre, acá en la Tierra al menos, es un fenómeno que ya ha pasado otras veces, incluso antes de que ustedes llegaran –interrumpió Dios.&lt;br /&gt;-Lo sé, lo sé, a lo que voy es que este proceso se ha visto acelerado porque la cantidad de seres humanos que poblamos este planeta es superior a lo que éste está realmente capacitado para soportar. ¿Me explico?&lt;br /&gt;-¿Y cuál es la pregunta?&lt;br /&gt;-La pregunta es: ¿para cuántas personas está realmente hecha la Tierra?&lt;br /&gt;El Señor rezongó cansado y una ráfaga cálida de viento se deslizó por la pelada del profesor, estremeció la torre y se elevó por sobre las llanuras esparciendo hojas y plantas secas.&lt;br /&gt;-La Tierra, realmente, nunca estuvo hecha para los hombres.&lt;br /&gt;La respuesta sorprendió sobremanera al profesor que, pese a que se esperaba una refutación catastrófica como “para mil millones, no más” o de frentón “sólo para algunos cientos de miles”, nunca hubiese imaginado que el hombre había sido en realidad…&lt;br /&gt;-Sí, ustedes fueron un error mío. Los creé cuando no lo debería haber hecho, y más encima los puse en mi mejor planeta que, luego, tuve que transformar en basural, acá, en el culo del universo. Era la única forma de evitar que me echaran a perder todo lo otro que había logrado hacer. Acá están aislados de todo.&lt;br /&gt;-Ahora entiendo por qué no has intervenido y nos has dejado hacer lo que queramos.&lt;br /&gt;-Lo intenté alguna vez, intenté guiarlos, les mandé a uno de mis hijos y lo crucificaron. Después de eso los dejé a su albedrío y veo que han funcionado como los trilobites: sólo se han preocupado de involucionar, es decir, de evolucionar hacia su propia destrucción.&lt;br /&gt;-Como los trilobites… -pensó en voz alta el profesor, maravillado por la analogía. Clavó su mirada en el suelo y se puso a pensar.&lt;br /&gt;Entonces, el Señor aprovechó el descuido para irse a hurtadillas, sin fastidiar las elucubraciones del hombre, llevándose su cumulonimbo, su viento y todas sus cosas en el más infinito de los silencios. Se fue pensando en no regresar en mucho tiempo más, ojalá la próxima vez sea para recoger la basura y llevarme los desechos de la humanidad cuando ésta acabe, por fin, consigo misma, y deje de incomodarme como piduye.&lt;br /&gt;El profesor se percató de la huida de Dios algunos minutos después. Se lamentó haber sido tan descuidado. Sin embargo, en parte estaba satisfecho: había salido con tesis doctoral: “La involución del hombre y su relación con los trilobites”.&lt;br /&gt;En tanto, y desde las alturas, luego de levantar la cabeza en dirección al norte, vio cómo en la ciudad un nuevo atentado bomba elevaba un enorme hongo negro sobre las casas y los edificios. ¡Ay, Bagdad, Bagdad, Bagdad!, dijo para sí negando con la cabeza, pensado en que ése era el cementerio del mundo. Luego volvió a los trilobites y decidió que aquella noche, mejor, la pasaría en la torre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5087442320459037558?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5087442320459037558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5087442320459037558&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5087442320459037558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5087442320459037558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/no-nos-quiso-no-nos-quiere.html' title='NO NOS QUISO (NO NOS QUIERE)'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-5970708920169527694</id><published>2010-09-27T15:26:00.005-04:00</published><updated>2010-09-27T15:46:20.004-04:00</updated><title type='text'>HALLAZGOS RECÍPROCO-INVERSOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKDx4ClPtQI/AAAAAAAAAG8/BYFPRpHST5g/s1600/1171561853_1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 311px; FLOAT: left; HEIGHT: 228px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521679088224285954" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKDx4ClPtQI/AAAAAAAAAG8/BYFPRpHST5g/s200/1171561853_1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Bajarse del metro es mucho más que sólo bajarse del metro. Es enfrentarse a infinitas posibilidades, es encarar a un sinfín de potenciales complicaciones o probables soluciones; es correr el riesgo, &lt;em&gt;es encontrarlos a ellos&lt;/em&gt;. Es que no, es que puede que no, pero casi siempre sí, casi siempre los encuentras. En realidad suele suceder que te encuentran, pero bajo aquellos términos, en virtud de las circunstancias, se da un fenómeno denominado hallazgo recíproco-inverso: ellos te encuentran, pero al mismo tiempo tú los encuentras a ellos.&lt;br /&gt;Ellos.&lt;br /&gt;De entre cientos de miles, ellos.&lt;br /&gt;Ahora el caso particular en el lugar común. Me bajo del metro. Segundos antes de encontrarte saco la cuenta de la cantidad de personas que tentativamente están a mi alrededor. Y lo acanzo a hacer antes de vernos porque, a fin de cuentas, uno siempre está preparado cuando conoce el fenómeno. Calculo que son unas 479 contándonos a nosotros dos (nosotros dos puestos coincidentemente sobre el mismo recuadro del tablero, como si los dos ajedrecistas que manejan nuestras vidas se hubiesen tomado unas copas de más y hubiesen terminado por decidir un absurdo en el juego mismo). Y, bien, nos encontramos. La primera mirada es casi evasiva. Yo voy bajando, tú subiendo (como desde hace mucho tiempo vamos en direcciones opuestas). La segunda mirada es titubeante, es un saco repleto de dudas, de preguntas, le hablo, la saludo, le hago la desconocida, saco el celular, saco el libro, me tropiezo, doy media vuelta… Y la mirada final es de resignación, es el mismo saco, pero roto.&lt;br /&gt;-Hola –te digo nervioso.&lt;br /&gt;-Hola –me dices forzando descaradamente una sonrisa.&lt;br /&gt;-¿Cómo has estado?&lt;br /&gt;-Bien, ¿y tú? -La luz roja, en tanto, se enciende sobre la puerta. El pitido prolongado llena la estación y estamos haciendo taco, la gente nos empuja para poder entrar y poder salir.&lt;br /&gt;-Bien también –digo apurado-. ¿Subes? –De todos modos es mejor que te vayas. Yo me quedo en el andén, tú si quieres puedes irte al carajo.&lt;br /&gt;Y de pronto el punto de inflexión, el perímetro dentro del cual el fenómeno recíproco-inverso ya no tiene nada que hacer:&lt;br /&gt;-No, me subo en el que viene.&lt;br /&gt;Las puertas ya están cerradas. Las 479 personas que había se reducen a 14 repartidas alrededor nuestro en distintas posiciones (apoyados a la pared, en cuclillas, sentados en las butacas, parados en la cornisa del andén pensando en lanzarse). El tren parte y en cosa de segundos se pierde en el oscuro túnel que conduce a la siguiente estación en la cual seguramente más personas se encontrarán.&lt;br /&gt;Entonces, y ante tu insistencia descorazonada (y sin razón aparente) que sólo con tu mirada busca recordarme cómo me dejaste, cómo me utilizaste, cómo tramaste una historia que viene a consolidarse aquí, al borde de la línea del metro, te miro de arriba abajo y te pregunto:&lt;br /&gt;-¿Por qué no te subiste?&lt;br /&gt;-Porque creo que entre nosotros quedaron algunas cosas pendientes.&lt;br /&gt;Maldigo éste y todos los hallazgos recíproco-inversos.&lt;br /&gt;-¿Y crees que acá corresponde?&lt;br /&gt;-Sólo quiero explicarte por qué me metí con él.&lt;br /&gt;-No me interesa.&lt;br /&gt;-Es que no quiero que pienses mal de mí.&lt;br /&gt;Lo siento, pero no puedo disimular la risotada estridente que te suelto en la cara. No puedo tampoco creer lo que estoy oyendo. No puedo sino alegrarme de que el tren siguiente se haya demorado poco y aparezca como una culebra por la apertura del túnel. No puedo evitar decirte:&lt;br /&gt;-Mira, acá lo único que hice mal fue pensar bien de ti, maraca.&lt;br /&gt;Y destruyo el fenómeno. Destruyo aquel encuentro porque me voy sin esperar respuesta. Me voy molesto, pero no por lo sucedido sino porque sé que no será la última vez, sé que el hallazgo recíproco-inverso nunca dejará de funcionar como un mecanismo infinito en torno a uno y cada uno de nosotros. Porque sé que al día siguiente será otro quien me encuentre. Será otro a quien encontraré.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por eso, he decidido que mañana andaré todo el día con un libro bajo el brazo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-5970708920169527694?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/5970708920169527694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=5970708920169527694&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5970708920169527694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/5970708920169527694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/hallazgos-reciproco-inversos.html' title='HALLAZGOS RECÍPROCO-INVERSOS'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TKDx4ClPtQI/AAAAAAAAAG8/BYFPRpHST5g/s72-c/1171561853_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-8817139037937930123</id><published>2010-09-21T20:13:00.004-04:00</published><updated>2010-09-21T22:34:08.416-04:00</updated><title type='text'>EL DÍA EN QUE LA RAZÓN MURIÓ</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;–No fue fácil comprenderlo –le dijo Miracle a Lewis con su voz rasposa–, pero la Razón murió, y murió en forma de Dios.&lt;br /&gt;La habitación oscura, solemne, era baja y estrecha. Apenas cabían dos sillas, una mesa de madera y una estantería con algunos libros. Una vela flameaba con timidez entre ambos hombres y su luz teñía imperceptiblemente sus rostros intranquilos, tensionados peregrinamente por el fragor intelectual de la conversación.&lt;br /&gt;Afuera era de noche. Estaban lejos de la ciudad.&lt;br /&gt;–El hombre comprendió a tiempo, Lewis, por poco y todo acaba.&lt;br /&gt;–No estoy de acuerdo, lo que sucedió no fue porque el hombre reaccionara o actuara en función del determinismo indeclinable al que llegó su condición; sucedió porque Dios lo frenó en seco.&lt;br /&gt;–En parte sí, claro, pero no podemos desconocer que la Razón tuvo parte en todo eso.&lt;br /&gt;–Pues eso es lo que pongo en duda, Miracle, la Razón “desapareció” porque nunca existió como tal. Lo que llamaban Razón siempre fue, en realidad, absurdo o insensatez, eso es irrebatible.&lt;br /&gt;–¿Entonces cómo explicas que durante siglos haya subsistido al punto de derrumbar muros y levantar naciones?&lt;br /&gt;–El hombre durante siglos estuvo equivocado.&lt;br /&gt;–Perdóname, Lewis, pero es como si quisieras explicar el modo de ser de una persona que entabla una relación con una mujer luego de estar casado durante veinte años con otra. Por más que esté con una mujer nueva, no puede desconocerse que su personalidad se ha consolidado o bien construido a partir de las experiencias y aprendizajes con su primera mujer.&lt;br /&gt;–Eso es una falacia, no puedes comparar una cosa con la otra.&lt;br /&gt;–De todos modos la Razón murió.&lt;br /&gt;–La Razón nunca existió.&lt;br /&gt;–Que esta conversación tenga cabida ya es un argumento a mi favor.&lt;br /&gt;–Es Dios quien habla a través de nosotros.&lt;br /&gt;–Entonces es Dios el dueño de la Razón.&lt;br /&gt;–Si así lo crees.&lt;br /&gt;–Si así lo creo Dios es también, entonces, el dueño de la insensatez y del absurdo.&lt;br /&gt;Silencio. Lewis hacía mucho tiempo que no oía una blasfemia como esa. Miró molesto a Miracle, pero no fue capaz de contrarrestar su diatriba. Además no iba a enjuiciar a su amigo, hablaban de historia, de lo ocurrido, y en función de ello era difícil encontrar una vía objetiva.&lt;br /&gt;La tranquilidad con que la noche transcurría sólo fue advertida por ambos sacerdotes cuando dejaron de hablar durante algunos instantes. Luego Miracle sentenció:&lt;br /&gt;–Creo que es hora de volver a la ciudad.&lt;br /&gt;–Me gusta este lugar.&lt;br /&gt;–A mí igual, pero sabes que si nos descubren…&lt;br /&gt;–Lo sé.&lt;br /&gt;Un cohete atravesó el cielo. Era la hora en que partían los misioneros. Cada día de la semana, antes de la medianoche, despegaban naves que trasladaban sacerdotes a distintos puntos de la Vía Láctea a evangelizar a los pueblos racionales del universo. Los cohetes describían una parábola y se perdían luego en el turbio mar negro de estrellas e infinitud. El planeta, en tanto, permanecía girando abajo, bañado en fe, aquella fe que salvó a la humanidad de la perdición, aquella fe que, sin embargo, coartaba día a día la libertad de la misma. Porque el hombre nunca ha logrado ni logrará encontrar el término medio, el punto exacto, el punto en que el equilibrio ahogue para siempre la aberración de su conducta.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-8817139037937930123?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/8817139037937930123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=8817139037937930123&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8817139037937930123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8817139037937930123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/el-dia-en-que-la-razon-murio.html' title='EL DÍA EN QUE LA RAZÓN MURIÓ'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-7325812427672527968</id><published>2010-09-13T14:55:00.005-04:00</published><updated>2010-09-13T22:12:30.039-04:00</updated><title type='text'>RECOGIENDO PROMESAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“La mejor forma de cumplir una promesa&lt;br /&gt;es no prometiéndola”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Proverbio ancestral en Tucmuctú&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Hizo algo en su casa anoche. Lo percibe por el olor a cigarro que permanece flotando en el aire, por el equipo de música que quedó prendido en el living a un volumen discreto. Se imagina el desastre y, hundiéndose con resignación en las sábanas de su cama, se regala cinco minutos más. Cinco minutos falsos, claro, pues la sed le seca la garganta y en la cabeza retumba como un grito áspero el festival de su resaca.&lt;br /&gt;A duras penas logra levantarse. Las piernas le pesan. Son como anclas de carne y hueso. Las arrastra hacia el baño. Se mira al espejo y se encuentra con un revoltijo de ojos, boca, ojeras y suciedad. Qué asco de persona, piensa. Luego se moja la cara para resolver medianamente aquel problema, y toma mucha agua.&lt;br /&gt;Sale del baño y se dirige al living. Paso a paso. Ancla a ancla. El living que va apareciendo tras la pared. Ancla a paso. El living que está dado vuelta por completo. Paso a ancla. El living que parece Washington después de que el ovni del Día de la Independencia le pasara por encima, o Cartagena después de paseo universitario.&lt;br /&gt;Al ver tamaña catástrofe, se deja caer al suelo apoyando la espalda en una de las paredes y se toma la cabeza con ambas manos. La sumerge entre sus brazos. La música que sigue sonando; el festival de su resaca; la sed. Hizo algo en su casa y sólo lo percibe porque no es capaz de recordarlo. Vuelve a levantar la cabeza, quién bailó arriba de la mesa, por qué hay vomito en la butaca de mi papá, ¿un ventanal roto? Sí, y por ahí entra el frío.&lt;br /&gt;A medida que recorre con la mirada el desastre, se va dando cuenta de que, esparcidos por el suelo, hay pequeños objetos negros y brillantes. Son como trozos de carbón repartidos de manera aleatoria, de distintas formas y tamaños. Le llaman la atención, de modo que se acerca gateando hasta el que está más cerca. Entonces, una vez en su mano, comprende qué son.&lt;br /&gt;“Te prometo, hueón, de verdad, que el martes nos tomamos algo, ahora sí que sí.”&lt;br /&gt;Gatea al siguiente.&lt;br /&gt;“Tú sabí que erí mi amigo, te prometo que te ayudo con el techo y la pintura.”&lt;br /&gt;“Te prometo que nunca más me agarro a esa mina.”&lt;br /&gt;“¿Se murió tu abuelo? Sí, te prometo que mañana a las diez estoy en la misa.”&lt;br /&gt;“Te prometo, pero escúchame, te prometo que nunca, nunca más voy a manejar curado.”&lt;br /&gt;“Obvio, te prometo que si quedái en la pega te invito a Borde Río.”&lt;br /&gt;"Te prometo, te prometo, te prometo, ¡te prometo!"&lt;br /&gt;Poco a poco va recogiendo las promesas que hizo la noche anterior. Son tantas que debe meterlas en una bolsa de supermercado que, inexplicablemente servía de pantalla a una lámpara. Cuando tiene ya acumuladas todas las promesas y las sostiene no sin poco esfuerzo con ambos brazos, vuelve a mirar el living y se da cuenta de que el desastre ya no es tanto. De que todo ha vuelto más o menos a la normalidad. De que, al final, la verdadera catástrofe luego de una noche de borrachera, son todas las promesas que se hicieron y que luego se dejaron tiradas en el suelo como pedazos de carbón. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-7325812427672527968?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/7325812427672527968/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=7325812427672527968&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7325812427672527968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/7325812427672527968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/recogiendo-promesas.html' title='RECOGIENDO PROMESAS'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-2262679427761782868</id><published>2010-09-09T21:55:00.005-04:00</published><updated>2010-09-10T20:33:22.021-04:00</updated><title type='text'>¿QUÉ OPINAS?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TImRTdRcawI/AAAAAAAAAGs/UfFnjra2sB4/s1600/Cigarrillo+y+bourbon.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 172px; FLOAT: right; HEIGHT: 208px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5515098982153218818" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TImRTdRcawI/AAAAAAAAAGs/UfFnjra2sB4/s200/Cigarrillo+y+bourbon.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Ayer me amarré a un cigarro y mientras lo miraba consumirse lentamente entre mi índice y mi mayor, le pregunté: “¿Qué opinas acerca de la termoeléctrica en Punta de Choros?” El cigarro frunció la ceniza e hizo una mueca con el filtro. Su mirada era asfixiante y, por un instante, dejó de botar humo. Me dijo: “¿Qué te puedo decir? Me quedan menos de dos minutos de vida.” Le di una pitada e insistí; por ese entonces me interesaban mucho los temas medioambientales y más si estaban relacionados con el gobierno de turno. “Pues que pongan las termoeléctricas y que maten a los pingüinos”, me dijo molesto el cigarro y la cabeza se le encendió expulsando una pequeña llamarada. Cada cierto tiempo suben el precio de las cajetillas, quizás por eso me molestó aún más la actitud desenfadada del cigarro. Lo amenacé: “Mira, huevón, si cambiái de opinión te apago con cariño y te dejo para mañana”. A lo que mi blanco compañero respondió: “El hombre está rebalsado de soberbia. De verdad creen que van a destruir a la Tierra, cuando es ella quien, antes de que si quiera se den cuenta, los va a destruir a ustedes, cretinos sin fuerza de voluntad, mira, si ni siquiera puedes dejar de fumar”. Me asusté y lo extinguí incrustándolo dentro del cenicero. Esperé algunos segundos. No resucitó. Entonces saqué otro de mi cajetilla y lo encendí y le pregunté mientras se quemaba entre mi índice y mi mayor: “¿Qué opinas acerca de la termoeléctrica de Punta en Choros?” &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-2262679427761782868?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/2262679427761782868/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=2262679427761782868&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2262679427761782868'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/2262679427761782868'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/que-opinas.html' title='¿QUÉ OPINAS?'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TImRTdRcawI/AAAAAAAAAGs/UfFnjra2sB4/s72-c/Cigarrillo+y+bourbon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3842854125532500816</id><published>2010-09-08T20:40:00.003-04:00</published><updated>2010-09-10T20:31:36.881-04:00</updated><title type='text'>DE CÓMO SEDUCIR (Y CONQUISTAR) A UNA PERSONA QUE POLOLEÓ DURANTE MUCHOS AÑOS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esto es como querer construir una basílica de San Pedro sobre otra basílica de San Pedro. Las probabilidades de que fracase son tan altas como las probabilidades de que, al trote, destruya también la basílica antes erguida y ergo, cause un abismante daño (&lt;em&gt;abismante daño:&lt;/em&gt; aplastar) a la persona en cuestión. Por eso, como arquitecto en este caso, me veo en la horrible disyuntiva, en la infinita angustia de decidir si arriesgar años de historia por un bien superfluo como lo es el amor, o bien levantar aquella segunda basílica dispuesto a correr cualquier riesgo y a ornamentarla con el sublime desprecio de quien lo quiere hacer opacando a la que queda abajo.&lt;br /&gt;El osado tripulante de algún barco pirata me diría sosteniendo una botella de ron sin rotular: “Me decepciona saber que si quiera te lo preguntes, gaviota del carajo, anda y dale un beso y luego hazle el amor en el mar”. Un cronopio lo discutiría con un fama y llegarían a la siguiente conclusión: “Las mangueras rojas botan burbujas verdes, por eso si bailas catala con ella quizás la basílica se convierta en una jaula de aire blanco”. A Dios, que le gustan este tipo de absurdos, no le costaría armar un argumento con el cual, defensor acérrimo de sus templos en la tierra, evitar cualquier derrumbe barroco o renacentista: “Quédate quieto y no hagas nada, que tú estás en las mismas y ella quiere construir el Duomo de Milán sobre ti”.&lt;br /&gt;Tal vez si comprara un chocolate y lo dejara derretir algunos minutos y luego se lo llevara adonde ella está sentada, podría conquistarla sin construir basílicas. Pero de todos modos, a la larga, sería como ahondar en los cimientos y estremecer los pilares ya levantados, los ábsides ya establecidos, el mármol ya cuajado, el atrio ya bendecido. Pienso en seguir el consejo del cronopio y el fama, pero no puedo dejar de reconocer que la proposición del pirata también es buena. Con Dios nada que hacer, siempre quiere lo mejor y, por eso, siempre se equivoca. Bla, bla, bla. ¿Cómo seducir (y conquistar) a una persona que pololeó durante tantos años? Quizás también ella se esté haciendo aquella pregunta, y quizás también ella, luego de reiteradas averiguaciones sin muchos fundamentos, haya decidido como yo cruzarse de brazos y esperar sentada en uno de los bancos de la facultad. Más que mal, los días ya no están como para andar usando chaleco. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3842854125532500816?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3842854125532500816/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3842854125532500816&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3842854125532500816'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3842854125532500816'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/de-como-seducir-y-conquistar-alguien.html' title='DE CÓMO SEDUCIR (Y CONQUISTAR) A UNA PERSONA QUE POLOLEÓ DURANTE MUCHOS AÑOS'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-8833496226833273649</id><published>2010-09-08T19:50:00.002-04:00</published><updated>2010-09-08T20:03:08.369-04:00</updated><title type='text'>DE CAÑONES, ESTRUENDOS Y VIGILIAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Los cañones, los estruendos. De vez en cuando un grito. El humo. El límite entre lo banal y lo sempiterno. Los cañones, las vigilias. De vez en cuando un murmullo. Los estruendos, mis piernas, mi salto. Los cañones. Mi estúpida y alegórica acción. El humo, el salto. La cubierta resbalosa, oscura, cuyo metal se funde con el agua, las correrías de los tripulantes, los brincos a babor y a estribor. Los cañones, mi salto. Frases que se me vienen a la mente cual llamado del destino, suya sea la voluntad, suyos sean los atisbos de heroísmo. Los estruendos, los cañones. Un tal Grau y un tal Huáscar, entre las elucubraciones de mis nombres (un salto) de carmelitas y esmeraldas. Un salto, un grito, de vez en cuando los cañones. Al qué, al abordaje (los cañones) quién me sigue, ¡soñolientos bastardos de mares (el humo, mis piernas) imperecederos! Un estruendo, el salto. Por la patria, claro, por los débiles, por mis mares; y querían dejarme abajo, querían que me quedara (la vigilia, la voluntad) en esa oficina, en ese puerto, en ese Valparaíso. El humo, las vigilias. ¡Somos lo que somos, y somos capaces de cualquier cosa! Mi salto, mis piernas, la cubierta resbalosa que se funde con el agua. De vez en cuando un grito de carmelitas y esme(los cañones)raldas. El humo, lo banal. Un rito sagrado, un sable envainado, un sable que se desenvaina. ¡Al abordaje, infelices! Mi salto, mis piernas, la contienda es desigual. Un mandoble, el humo. Un estruendo y una bala de carmelitas y esmeraldas. Frases que se me vienen a la mente cual llamado del destino, suya sea la voluntad, suyos sean los atisbos de heroísmo, suya sea la voluntad, suyos sean los atisbos de heroísmo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TIgju4KjqPI/AAAAAAAAAGk/2oALXGTjGBw/s1600/2-arturo-prat.jpg"&gt;&lt;img style="WIDTH: 133px; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5514697031972792562" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TIgju4KjqPI/AAAAAAAAAGk/2oALXGTjGBw/s200/2-arturo-prat.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-8833496226833273649?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/8833496226833273649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=8833496226833273649&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8833496226833273649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/8833496226833273649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/09/de-canones-estruendos-y-vigilias.html' title='DE CAÑONES, ESTRUENDOS Y VIGILIAS'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/TIgju4KjqPI/AAAAAAAAAGk/2oALXGTjGBw/s72-c/2-arturo-prat.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-1740070810259323299</id><published>2010-08-06T15:04:00.003-04:00</published><updated>2010-09-08T19:53:06.376-04:00</updated><title type='text'>INGRESE POR SU IZQUIERDA</title><content type='html'>En un fugaz instante de confianza, Trotsky le preguntó a Stalin:&lt;br /&gt;-¿Y cómo piensas llevarlo a cabo, Joseph?&lt;br /&gt;A lo que Stalin respondió peinándose el bigote:&lt;br /&gt;-Creo que con veinte millones de vidas será suficiente.&lt;br /&gt;Luego giró sobre sus talones y, sin soltarse el bigote, se dirigió al baño, al fondo a la derecha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-1740070810259323299?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/1740070810259323299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=1740070810259323299&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1740070810259323299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/1740070810259323299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/08/ingrese-por-su-izquierda.html' title='INGRESE POR SU IZQUIERDA'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-3322844852698635957</id><published>2010-03-10T01:49:00.007-03:00</published><updated>2010-03-24T21:41:16.286-03:00</updated><title type='text'>EL COPILOTO</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Llueve. Llueve tan fuerte que los limpiaparabrisas apenas pueden con el agua. Llueve de arriba abajo (como es lo normal), de abajo arriba (como suele suceder cuando llueve mucho) y de un lado a otro (como ocurre cuando ya la lluvia no es sólo lluvia y es lluvia con viento, lluvia amparada por el viento, y viento no de esos que remueven la cabellera y refrescan con su ternura, sino que viento de esos huracanados que sacan raíces y destruyen vidas). Llueve tan fuerte que no deja de llover, y junto al crepitar acompasado de sus gotas, una voz afanosa, cuya volátil fortaleza se deja sentir por sobre la radio encendida en un dial desconocido, por sobre el viento, por sobre el silencio agobiante; una voz tan fuerte que incomprensiblemente nace de los camiones que transitan por la carretera salpicando tristeza, expeliendo agonía; una voz que surge desde la mano del conductor que presiona el centro del manubrio con el que, no sólo conduce el camión, sino que, de la peor manera, también conduce su vida; una voz profunda que parece decir: “La noche es larga y los camioneros también nos cansamos”.&lt;br /&gt;Llueve. Llueve tan fuerte que Carlos no puede ver a través del vidrio, de hecho, debe rozar su nariz con el parabrisas. El vaho empaña todo (empaña con mansedumbre también su alma), y esporádicamente golpea el manubrio para tocar la bocina y hacer sentir su voz inundando la ruta. Se siente solo. Cree que, en virtud del abandono en el que vive, vale más una buena conversación que un buen par de piernas con las que pasar la noche. En función de esto, Carlos no deja de mirar a las bermas para ver si, liviano o tosco, grácil o rudo, algún ser humano necesita de su camión para ser llevado a algún sitio.&lt;br /&gt;-¿Por qué miras así la berma?&lt;br /&gt;Carlos no se sobresalta, el muchacho desde hace un año irrumpe en el asiento del copiloto sin consultarlo, sobre todo las noches de lluvia. Lamentablemente, él no es una buena conversación&lt;br /&gt;-Ya lo sabes, no tengo por qué decírtelo.&lt;br /&gt;-De todos modos, a nadie podrás subir, pues yo estoy ocupando esta butaca.&lt;br /&gt;-Tú no existes, eres producto de mi imaginación.&lt;br /&gt;-A ver cómo lo demuestras.&lt;br /&gt;-Tampoco tengo por qué demostrártelo.&lt;br /&gt;-Claro que no, porque no puedes.&lt;br /&gt;-En cuanto vea a alguien haciendo dedo lo subo.&lt;br /&gt;-Como gustes, lo que es yo, ¿te molesta que apoye mis pies en la guantera?&lt;br /&gt;-Haz lo que quieras.&lt;br /&gt;El muchacho, cuyo cabello le llega hasta los hombros, no tiene más de doce años. Lleva puesta una camiseta verde y viste unos pantalones grises que le quedan cortos. Con la mirada puesta en Carlos sube parsimoniosamente sus pies a la guantera y de su bolsillo saca un cigarrillo.&lt;br /&gt;-No se te ocurra fumar –exige Carlos que, por primera vez, mira al muchacho.&lt;br /&gt;-No existo, ¿por qué habría de molestarte?&lt;br /&gt;-Y baja los pies de la guantera.&lt;br /&gt;-Has dicho que hiciera lo que quisiera.&lt;br /&gt;Carlos bufa molesto e intenta ignorarlo.&lt;br /&gt;-¿Cómo han estado tus hijos?&lt;br /&gt;Llueve fuerte. Los vidrios no se desempañan.&lt;br /&gt;-Están con su abuela, ¿no es así?&lt;br /&gt;Millones de átomos de hidrógeno con otros miles de oxígeno caen desproporcionadamente generando una despótica venganza del cielo para con los hombres. Llueve. Llueve fuerte.&lt;br /&gt;-¿Qué te ocurre, Carlos? –dice el muchacho encendiendo el cigarrillo, dando una aspirada y soltando una bocanada putrefacta- ¿Por qué no hablas? Vengo a hacerte compañía y no eres capaz de contestarme siquiera cómo están tus hijos.&lt;br /&gt;Carlos intenta concentrarse en la ruta, en la señalética y en las pocas luces que, en medio de la noche, sirven de guía impersonal para los camiones que pasan por la carretera. Intenta no mirar al costado, intenta no pensar en sus hijos.&lt;br /&gt;-Pues claro que no porque según tú soy producto de tu imaginación y, quieres que te diga algo, ¡no estás tan equivocado, maldito criminal! Soy un puto fantasma, sí, soy el fantasma del niño que hace un año mataste atropellado junto a su madre aquí, en esta aun más maldita carretera.&lt;br /&gt;Carlos lo sabe. Carlos lo tiene más que claro, pero cada vez que el muchacho aparece trata de olvidarlo. Trata de borrar de su memoria aquella noche en que llovía tan fuerte que los limpiaparabrisas apenas podían con el agua, en que el viento amparaba a la lluvia cuya precipitación era dura, inversa y de un lado a otro; en que madre e hijo escapaban de quién sabe qué cosa y franqueaban una carretera llena de profundas voces inspiradas por las manos de sus conductores.&lt;br /&gt;-Claro que no –dice el muchacho para sus adentros-, claro que no, Carlos –dice dando otra bocanada y dejando entrever cómo en su nuca quedó estampado para siempre un reguero de sangre amortiguado por su cabello. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/S5cnTjfid2I/AAAAAAAAAFY/DGO_aTq420c/s1600-h/lluvia.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 134px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5446865491226425186" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/S5cnTjfid2I/AAAAAAAAAFY/DGO_aTq420c/s200/lluvia.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento –murmura el camionero.&lt;br /&gt;-No lo sientas. ¿Cómo era que estaban tus hijos?&lt;br /&gt;-Bien, con su abuela.&lt;br /&gt;-Sí, lo sé.&lt;br /&gt;Llueve fuerte.&lt;br /&gt;-¿Quieres saber tú ahora de qué escapábamos esa noche, Carlos?&lt;br /&gt;El camión recorre a gran velocidad la autopista y a la densa oscuridad de la noche aún le queda un largo trecho del cual no quedará más que un rastro de bocinas, luces y camiones; un rastro de tristeza salpicada y de extinta libertad.&lt;br /&gt;Carlos asiente.&lt;br /&gt;-Escapábamos de papá. Supongo que te imaginas por qué.&lt;br /&gt;-Lo imagino…&lt;br /&gt;-Ni lo imaginas, pedazo de mierda.&lt;br /&gt;Carlos ya no se preocupa de los vidrios empañados. Dentro de la cabina hace frío.&lt;br /&gt;-Papá golpeaba a mamá, insultaba a mamá, violaba a mamá, escupía a mamá…&lt;br /&gt;-No sigas, por favor.&lt;br /&gt;-Cortaba a mamá, torturaba a mamá…&lt;br /&gt;-¡Detente! –grita Carlos.&lt;br /&gt;-Decía que yo era un inepto, que sólo servía para mirar escondido cómo se lo metía a mamá…&lt;br /&gt;Las luces de un camión que viene en dirección contraria de pronto iluminan la berma que, dentro de algunos instantes, Carlos alcanzará. Una silueta menuda señala el punto exacto en el que una mujer hace dedo. Carlos ve en ella la oportunidad para deshacerse del muchacho y se detiene con la centrífuga lentitud de un camión de carga. Abre la puerta y el sonido de la lluvia entra en la cabina haciendo un estruendo ensordecedor.&lt;br /&gt;-¿Adónde vas? –grita Carlos.&lt;br /&gt;-¡A Valdivia! –se hace entender la mujer.&lt;br /&gt;-¡Vamos que yo te llevo!&lt;br /&gt;Llueve. Llueve fuerte y el muchacho ya no está.&lt;br /&gt;-¿Cómo te llamas? –pregunta Carlos una vez que la mujer cierra la puerta y se acomoda en la butaca.&lt;br /&gt;-Mónica, ¿y tú?&lt;br /&gt;-Carlos.&lt;br /&gt;-Mucho gusto.&lt;br /&gt;Permanecen en silencio hasta que la mujer dice:&lt;br /&gt;-¿Te puedo hacer una pregunta?&lt;br /&gt;-Sí, claro.&lt;br /&gt;Los hijos de Carlos, en tanto, a miles de kilómetros sueñan con su padre. No se despiertan, pero en su sueño lo ven hablando con una mujer adulta, de cabello claro y ojos negros. Ella mira a Carlos y asesta:&lt;br /&gt;-¿Hace cuánto que el muchacho que iba aquí a tu costado se bajó del camión?&lt;br /&gt;Carlos la mira y se estremece.&lt;br /&gt;-¿Por qué lo preguntas?&lt;br /&gt;-Porque es mi hijo y hace un año que no lo veo.&lt;br /&gt;Llueve. Llueve fuerte y de nada sirven los frenos, de nada sirven los gritos. El camión pierde el control y se estrella contra los árboles al costado del camino. De nada sirven las pocas fuerzas, de nada sirve que los otros camiones se detengan a ayudar, de nada sirve que, en sus camas, los hijos de Carlos se despierten sobresaltados por la imagen y corran a buscar a su abuela.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-3322844852698635957?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/3322844852698635957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=3322844852698635957&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3322844852698635957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/3322844852698635957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2010/03/el-copiloto.html' title='EL COPILOTO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/S5cnTjfid2I/AAAAAAAAAFY/DGO_aTq420c/s72-c/lluvia.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-288318551743491372.post-6937195583610315773</id><published>2009-10-14T16:29:00.002-03:00</published><updated>2009-10-14T16:35:20.973-03:00</updated><title type='text'>EL FORASTERO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mucho tiempo atrás, en una región extraviada de la Gran China, durante el excelso período de la Dinastía Han, siendo Guang Wu Di emperador omnipotente, se emplazaba un pueblo de nombre Xiang-Oh-Sor. Era un villorrio de no más de veinte casuchas perdidas en los bosques septentrionales del Imperio, y en cuya historia escaseaban los acontecimientos fantásticos y las batallas sobrenaturales. Quizás por esa razón el forastero que habría de llegar aquella tarde eligió terminar su viaje en aquel lugar. Era un hecho extraordinario que un extraño llegara a Xiang-Oh-Sor, principalmente porque los pocos habitantes de dicho poblado se habían acostumbrado a vivir en soledad y a cultivar sus propias creencias en base al conocimiento mutuo.&lt;br /&gt;   Los niños que fueron a recibir al forastero al sendero se sorprendieron mucho cuando vieron sus ojos. Estos no eran rasgados como los de todos. Muy por el contrario, eran ojos despiertos, tan abiertos como el vuelo de las aves. Miraban con sencillez y reflexión todo lo que los rodeaba y cobijaban en sus pupilas respeto y sabiduría. Cuando el forastero vio a los pequeños sonrío con ternura y los invitó a acercarse. Estos se aferraron a su túnica blanca y se hundieron en su olor a flores. Les ofreció dulces y les pidió que lo llevaran con el jefe del pueblo. Ellos así lo hicieron y aprovecharon de ayudarlo con su liviano equipaje.&lt;br /&gt;El jefe de la aldea se llamaba Bolshi y era un anciano venerado por todos. Como en aquellas tierras los años dejaban de contarse a cierta edad, cuánto tiempo llevaba vivo era un misterio sujeto a especulaciones.&lt;br /&gt;El forastero ingresó en su tienda pidiendo permiso y solicitó a Bolshi una reunión. El viejo accedió con tranquilidad y lo invitó a sentarse y a tomar una infusión de hojas. El forastero aceptó con gusto el té pero propuso conversar mientras daban un paseo.&lt;br /&gt;-¿No deseas descansar, extranjero? –preguntó el anciano viendo en los ojos de aquel alto hombre una serenidad infinita.&lt;br /&gt;El forastero volvió a sonreír y con su acento exótico contestó:&lt;br /&gt;-Estar aquí ya es para mí un descanso.&lt;br /&gt;E insistió con lo del paseo.&lt;br /&gt;Ambos salieron y se toparon con que toda la aldea se había agolpado afuera de la tienda a la espera del desconocido. Su belleza y actitud había corrido de boca en boca en cosa de minutos, y todos ansiaban conocerlo.&lt;br /&gt;Bolshi no supo qué hacer cuando la gente se acercó a tocarlo. Nadie era más alto que él. Sin embargo se dejaba acariciar sin condiciones mientras que con sus manos hacía extraños gestos de saludo.&lt;br /&gt;Cuando por fin Bolshi logró que los dejaran, se atrevió a preguntarle al forastero qué hacía en un sitio como Xiang-Oh-Sor.&lt;br /&gt;-Vengo para quedarme, Bolshi –contestó sinceramente-. Siempre y cuando la gente de tu aldea me acepte.&lt;br /&gt;El anciano detuvo su andar y el forastero paró junto a él. Alrededor de ellos cientos de árboles miraban la escena. El ruido de las aves, el repiqueteo del agua chocando con la rocas del cauce, el vibrar de China.&lt;br /&gt;-Puedo trabajar en lo que sea –insistió el extranjero-. Soy bueno con la madera.&lt;br /&gt;Bolshi lo miró intentando comprender por qué una persona así de hermosa había optado por una vida en aquella aldea perdida en medio de Asia. Parecía un ser culto, con mucho mundo, capaz de triunfar en cualquier sitio del planeta. Algo debía de haberle ocurrido para verse obligado a tomar una decisión como ésa.&lt;br /&gt;Entonces Bolshi preguntó:&lt;br /&gt;-¿Por qué has abandonado tu país?&lt;br /&gt;Al escuchar la pregunta, el semblante del forastero se volvió sombrío y taciturno. Bajó la vista. Su tranquila mirada se volvió atribulada e inyectada. De pronto, sintió que los árboles se convertían en cruces, que el agua transmutaba en sangre y que la tierra se abría bajo sus pies. Recordó que ya lo habían traicionado una vez y que lo volverían a hacer si era necesario. Entonces, sin pensarlo dos veces, arrancó de la aldea y dejó al anciano clavado en medio del bosque sin comprender absolutamente nada.&lt;br /&gt;Días más tarde, en los enseres que el forastero había abandonado en Xiang-Oh-Sor, Bolshi encontraría escrito su nombre y lo traduciría. Finalmente, lo anotaría en papel para no olvidarlo y para advertir así, a las aldeas colindantes, que tuvieran cuidado con un loco llamado Jesús.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;a href='http://www.myfreecopyright.com/registered_mcn/B55EB_813FF_B9E27' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' &gt;&lt;img src='http://storage.myfreecopyright.com/mfc_protected.png' alt='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' title='MyFreeCopyright.com Registered &amp; Protected' width='145px' height='38px' border='0'/&gt;&lt;/a&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/288318551743491372-6937195583610315773?l=fabionerisr.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://fabionerisr.blogspot.com/feeds/6937195583610315773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=288318551743491372&amp;postID=6937195583610315773&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6937195583610315773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/288318551743491372/posts/default/6937195583610315773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://fabionerisr.blogspot.com/2009/10/el-forastero.html' title='EL FORASTERO'/><author><name>Fabio Neri</name><uri>http://www.blogger.com/profile/06859694397592613774</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_mYHo03iCK6M/SzbS5n6ehKI/AAAAAAAAAEo/rpkOOauXX84/S220/fotos.JPG'/></author><thr:total>4</thr:total></entry></feed>
